Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2019-07-21

Hospital de Benasque-Hospice de France

Lacs de Boum. Camino de descenso hacia el Hospice de France

Hoy toca lo que llamamos una family trekking. Tras recibir una llamada de Gonzalo en la que me comunica la idea de hacer la histórica ruta que une el Hospital de Benasque con el Hospice de France sólo necesito unos minutos para comentar con la familia y apuntarnos. Un bus nos recogerá en la parte francesa y nos traerá de retorno al Valle de Benasque. Me atrae un montón esta excursión, que además de la archiconocida vertiente benasquesa nos introducirá en el Valle de la Pique hasta el Hospice por la ruta transitada desde tiempos inmemoriales, y la misma que siguieron los pirineistas que desde el país vecino se atrevían a atravesar el Portillón de Benasque y desde allí dirigirse al Macizo de los Montes Malditos, imagino que mucho más blancos que en la actualidad. Al final nos hemos reunido once amigos para hacer la ruta. Partimos a las 8h del Hospital de Benasque por un camino perfectamente balizado que va al encuentro de la zona caliza de Peña Blanca.
Primeras rampas en sombra hacia Peña Blanca


Pronto ganamos altura por esta zona rocosa, tallada a pico en algún tramo. Salimos a un llano herboso donde se apilan las piedras que formaban la construcción de la famosa Cabaña Cabellud. Nos encontramos un poco más abajo del paso fronterizo y nos detenemos para disfrutar de la magnífica vista de la vertiente norte de las Maladetas.
Camino tallado en la roca. Al fondo, Maladetas


Las donas del grupo. Al fondo destaca el Mall Pintrat
  
Lo que queda de la Cabaña Cabellud. El Aneto asoma por detrás

Bordeando la muralla del Salvaguardia, ya muy cerca del Portillón

Poco después atravesamos el Portillón (2430 mts) que separa los vecinos picos de Salvaguardia y La Mina, dando vista a los fotogénicos lacs de Boum, de un azul intenso. El primer tramo de descenso está un poco suelto, aunque imagino que cuando esta ruta era recorrida por mulos estaría más cuidada. Después de salvar el primer escarpe damos vista a todo el valle francés, al fondo del cual divisamos el Hospice de France, mil metros por debajo de nosotros. Enseguida llegamos a la altura de los lagos, que dejamos a la izquierda, un poco por debajo del sendero. Atrás queda también el refugio guardado de Vènasque y la ruinosa Cabanne de l'Homme. 
Reponiendo fuerzas. Portillón de Benasque

Cruzamos el paso, dejando a nuestra espalda el Aneto


Vertiente francesa

Les lacs de Boum


La ruinosa Cabanne de l'Homme

A partir de aquí, el itinerario traza enormes diagonales que parecen hechas con tiralíneas por la margen derecha del inmensamente verde valle de La Pique. Algunas cascadas a nuestra izquierda rompen la "preciosa" monotonía. El Hospice de France, siempre abajo, siempre lejano. Y es que prácticamente nos costó tres horas llegar hasta allí, parando previamente en el cruce del torrente. Por fin llegamos al final de la excursión. 


Al fondo, en el llano, se adivina la edificación del Hospice de France


El antiguo Hospice todavía mantiene la imagen de época, aunque tiene adosado un edificio más moderno. El lugar es bastante frecuentado, ya que se ubica a 1385 mts justo al final de la carretera que viene de Luchón. Devoramos unas cervezas y nos dirigimos a un bosque cercano donde comemos los bocatas preparados, bajo unas hayas monumentales. 
La Vallèe de la Pique, inmensamente verde

Hidratación en el Hospice de France

Aún disfrutamos en Luchón de un par de horas de asueto, que unos utilizaron en pasear, y otros, en los que me incluyo, en visitar las Termas de Bagneres de Luchón, donde tras un paso por el Vaporarium y piscina termal nos quedamos como nuevos. Después, bus hasta casita.
Una muy agradable actividad con familia y amigos. Al final han salido 700 mts de ascenso y 1000 de descenso.
Preparemos nuevas experiencias.
13 Julio 2019

2019-05-20

Espelunciecha (2399 mts) y Punta de la Garganta (2145 mts)

En la vertiente de Espelunciecha, en busca del Corredor

Este año mi padre y yo estamos preparando la Quebrantahuesos, y es complicado encontrar un hueco para ir a la montaña. Posiblemente este fin de semana va a ser el último, pues todo va a girar en torno a la bici, así que hay que aprovechar. Como saben que me hace ilusión, Rafa y mi padre me proponen hacer el Anayet. Por mí estupendo, llevo tiempo queriendo ir.
Dejamos el coche en el parquin Anayet  de Formigal. Allí hay otros 4 coches, de los cuales 2 se van y otro tiene los ocupantes dentro. La verdad es que no apetece mucho salir. Un grado, huracán y nubes al norte que tapan las cimas… Al final me obligan a continuar con la excursión pero el destino lo decidiremos sobre la marcha, a ver cómo evoluciona la meteo. 
El acceso al último parquin está cerrado, así que no nos queda más remedio que ir por el asfalto casi dos kilómetros hasta el telesilla Garmet, donde nos desviamos a la derecha siguiendo las pilonas campo a través y así, empezar a ganar altura.
Empezamos por la pista Garmet

La primavera se abre paso



Aproximadamente a la hora llegamos a la cabaña de la Glera. Todavía las nubes cubren las cimas, así que decidimos abandonar el Anayet para mejor ocasión y subir al Espelunciecha por el corredor Norte, ha nevado por la noche y la nieve está perfecta para ello. Ascendemos a nuestra derecha, con el Pico a la izquierda. Un breve ascenso nos permite pasar al Valle de Espelunciecha. A los pies del pico, en el collado, vemos que hay otra vía antes del corredor por donde suben haciendo esquí de travesía. Es una empinada pala orientada al NE por donde ascienden un buen número de esquiadores. Para no perder altura hacemos una diagonal hacia el corredor, por lo que empezamos en la zona más estrecha, más o menos a la mitad del mismo. Las huellas están muy marcadas y nada heladas, se sube fácilmente y sin peligro. La verdad es que los que nos han precedido han dejado el corredor como una escalera. aun así llevamos el piolet por si acaso (los crampones, en esta ocasión no son necesarios).

La Glera

Ya en el valle de Espelunciecha. A la derecha el Pico N.

Metidos en faena

Salimos del corredor

Llegamos arriba casi sin darnos cuenta, era bastante peor la diagonal de aproximación. Desde el collado vemos el Anayet, impresionantes vistas. Continuamos hasta la cima tras un breve ascenso por la cresta, ya sin nieve. La panorámica se amplía todavía más, e incluso la meteo nos echa una mano despejando ya las escasas cumbres que todavía estaban cubierta. 
El Arroyeras, al Sur

Anayet

Desde el collado, ya tenemos a tiro la cima


Felices en la cima. Enrique, Marta, Rafa

Hacemos unas cuantas fotos y nos bajamos a tomar un café al ibón de Anayet. El descenso lo efectuamos por la otra vertiente, por la cresta sur. Enseguida estamos en el llano de los ibones, donde todavía la nieve es abundante y oculta los lagos. Rafa no deja de sorprendernos, siempre con sus cafés, leche, bombones. Rafa, eres un cielo!!!
Rafa y Enrique. Detrás Culibillas y Arroyeras

Inmensidad. El llano de los ibones

Friends forever

Mientras tomamos el cafelito, pensamos varias opciones, ya que todavía es pronto. Subir el Arroyeras, el Anayet, o volvernos subiendo la Punta de la Garganta. Estamos eufóricos, pero mañana toca bici, así que decidimos volver y dejar nuevos planes para el verano, como subir el Anayet y continuar toda la cresta hasta el Culibillas.
Seguimos los mojones y marcas GR hasta que ya vemos la Punta a nuestra izquierda y nos desviamos en esa dirección hasta el collado que la separa de Espelunciecha, para subir la Punta de la Garganta. Calculo que no serán más de 80 mts.
Ya feliz

Hacia la Punta de la Garganta

La ascensión es muy sencilla, aunque al final hay que poner un poco las manos por precaución ya que es bastante aéreo. Una vez en la cima vemos que tiene otra gemela, no sabemos cuál es la buena, tras unos minutos de duda decidimos ir a la otra…el altímetro marca la misma altitud en ambas…. Este ascenso da un plus y siempre va bien una toma de contacto con la roca, que en todo el invierno hemos tenido bastante abandonada.
Travesía entre cimas


Desde la Punta de La Garganta, el Espelunciecha

Bajamos por donde hemos venido y poco antes del collado ya giramos hacia la cabaña de la Glera, bien visible. El descenso es muy rápido, pero menos mal que no hemos alargado la excursión, hubiera sido un error, porque la nieve ha cambiado y está muy pesada.
Al final, aunque para mi empezó queriendo abortar el plan y volverme a casa, se convirtió en una buen día y una buena salida para desconectar del día a día, con nuevos planes al frente.
Descendemos, dejando atrás la Punta de la Garganta


Pico de Espelunciecha y Corredor, desde las pistas de esquí de Espelunciecha el pasado mes de Diciembre                                           
4 Mayo 2019. Rafa, Enrique, Marta

2019-05-03

Tozal de Baciero (2115 mts)

En el cresterío del Baciero, con el vértice geodésico ya visible, a la derecha

Si hablo de Sierra Calva quizás no haya mucha gente que sepa de qué montaña se trata. Pues bien, ésta se encuentra al oeste del conocido Turbón, y al que está unido a través del Puerto de la Muria y un promontorio llamado Montañeta de Gabás. Esta sierra consta de varias puntas, siendo la más alta, y la que soporta el vértice geodésico el llamado Tozal de Baciero, con 2115 mts. Su vertiente oeste está cortada a pico sobre el valle del Esera, concretamente por encima del pueblo de Seira, con unas agrestes paredes de caliza y verticales gleras que caen sobre esta vertiente. Nosotros tomamos la pista que sale del pueblecito de Gabás en dirección a esta montaña. La pista es bastante ruda pero se puede circular con cuidado, y mejor con todo terreno. El último tramo lo hacemos ya caminando por la pista que pronto llega a un refugio de pastores, lugar en que la pista principal gira a la izquierda. La abandonamos avanzando por el bosque en dirección SO pasando a la izquierda de un depósito de agua. La ascensión propiamente dicha comienza en un cortafuegos que desciende de la montaña de nuestra derecha (El Tozal de Sin Chuan) y que continúa por la ladera de la izquierda, que comenzamos a ascender siguiendo hitos y algunas marcas azules. 
Refugio de pastores

Avanzamos al SO hasta cruzar el cortafuegos

Ya en el cortafuegos. A la vista toda la ascensión hacia el cresterío

El cortafuegos pronto acaba dando paso a una glera que ascendemos siguiendo una traza, pasando después a otro canchal que asciende a la derecha y ganando ya más altura. Al final de esta segunda glera, el itinerario hace una diagonal a la derecha por un bosquecillo, acabando en un ampio roquedal ya junto a las paredes que se descuelgan de la zona de cresta, ya muy cercana. Ahora ascendemos claramente al sur por este canchal, teniendo como referencia un pino seco que se recorta en el horizonte.
Ascendiendo por las pedreras

Entre glera y glera algún amable bosquecillo

Las paredes ya cercanas


El enorme pino seco que marca la llegada al cresterío
El gran árbol seco se encuentra ya en la cresta, y da paso a una gran dolina que cruzamos para rodear la cresta y ascender por la otra vertiente. A partir de ahora recorreremos la cresta o iremos un poco por debajo de ella siguiendo siempre los innumerables hitos hacia la cima, todavía no visible. A la izquierda y muy abajo aparece ya el verde valle de Bardají salpicado de aldeas, y por encima de ellas la imponente cara oeste del Turbón.
Cruzando la dolina, pasamos a la otra vertiente.

La cima todavía no es visible

Al sur, la aldea de Llert y valle de Bardají

Algún tramo lo hacemos por la cresta, aunque la traza va un poco más abajo

En este último tramo el viento del sur azota con fuerza, y unido al plomizo cielo deja un ambiente bastante desapacible, muy otoñal. Justo antes de llegar al Tozal de Baciero vemos una docena de sarrios correteando por unas praderas cercanas. Siempre que he venido a esta montaña he visto sarrios. Hacia el oeste tenemos muy buena vista sobre el macizo de Cotiella. Al norte, todo el Pirineo del Valle de Benasque, algo velado por la nubosidad. Hacemos las correspondientes fotos y abandonamos la cima pasmados de frío. 

La cima muy cercana se eleva a nuestra derecha. Al fondo aparece otra cota secundaria



Macizo de Cotiella, con muy poca nieve

Seira a nuestros pies. Al fondo valle de Barbaruens y circo de Armeña

Kuka, Marta, Enrique. Detrás el Turbón

Rápidamente deshacemos el itinerario hasta llegar a la dolina que marca el punto de descenso por las pedreras. Justo en este punto, y bajo una pared lisa que nos protege del viento sur hacemos un alto para comer algo, ya que de la cima hemos salido con prisa y hay que meter algo al cuerpo. Mientras damos buena cuenta del bocata llega una pareja con sus dos hijos. Dos de ellos continúan hacia la cima, y los otros se quedan cobijados junto a nosotros. Es la primera vez que encuentro gente por aquí, y he venido ya unas cuantas. El resto del descenso sin historia, siguiendo los hitos y marcas azules. Pronto nos encontramos ya en la pista, que enfilamos hasta el coche, aunque un poco antes cruzamos un ramal que asciende a la cercana ermita de Sin Chuan, y allí que vamos. Gran mirador sobre el valle del Esera y Cotiella.
Descendemos

Resto de lo que debió ser un hermoso ejemplar de pino negro se recorta sobre el valle de Bardají

Al fondo se sitúa la dolina donde haremos una parada

Cambiamos de vertiente y descendemos ya hacia la pista

Ya en el cortafuegos

Fin de descenso. Ahora al encuentro de la pista

Desde la ermita, Gabás

Ermita nueva de Sin Chuan
Una preciosa matinal. Una montaña, que para su modesta altura, tiene un aspecto de más envergadura. Recuerdos de mi primera ascensión hace muuuuchos años, cuando empezaba a hacer excursiones. Me acompañaba mi hermano Carlos y mi padre. Fue una travesía desde La Muria hasta Abi, organizada por Montañeros de Aragón de Barbastro. Nostalgia....
No tengo fotos de aquella ascensión realizada en 1975, pero Carlos me ha prestado unas bonitas fotos de su ascensión invernal de 2003.



19 abril 2019. Kuka, Marta, Enrique

Temas relacionados