Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2020-09-17

Aguja Argarot (3035 mts)

 


Ya han pasado cuatro años desde que subimos al Pico Ballibierna aproximándonos por la pista del mismo nombre en bicicleta. Hacía tiempo que queríamos repetir el “bicitrekking”, uniendo las dos aficiones que más nos gustan, así que este verano buscamos un “tresmil” que no fuera muy largo y que se saliera desde la cabaña de Ballibierna.
Elegimos la Aguja Argarot, en la cresta de Llosas, divisoria entre los valles de Coronas y Llosas.
Como la otra vez, dejamos el coche en el parquin de Senarta y sobre las 8 de la mañana comenzamos a pedalear por la pista. El comienzo se nos hace extraño, entre la fuerte subida inicial y las mochilas con los palos, cascos, botas, ropa…hacen que no nos sintamos confortables, obviamente cambia nuestro punto de gravedad y pesamos unos kilitos más, eso se nota.
Paramos unos metros antes de la caseta de pescadores para aparcar las bicis entre la frondosidad del bosque y prepararnos para la nueva actividad.


Sobre las 9.30 empezamos a caminar hacia Llosas; es un valle más cómodo para subir que Coronas. Avanzamos por bosque de pino negro, cruzamos la preciosa pleta de Llosas y en hora y medio ya estamos en el lago inferior. Pasamos por su izquierda para ir subiendo hacia la brecha inferior. Junto a un pequeño torrente que surge por encima de nuestra posición. La vista del lago es cautivadora, y aprovechamos para hacer un descansillo y comer algo. A partir de ahora empezará lo "bueno".
Pleta de Llosas

Ibón de Llosas


La Brecha Inferior de Llosas se eleva trescientos metros por encima de nosotros, pero aunque se ven muchas piedras,  por la derecha del canalón se sube bastante bien.
Poco antes de llegar a la brecha hay que desviarse a la derecha por una placa tumbada (I) por la que hay que trepar sin dificultad y que nos dejará en la cresta.
Brecha Inf. de Llosas. A la derecha Aguja Argarot


Superado el primer tramo de trepada, la cresta se aplana. Detrás, el Pitón de Llosas

Tenemos por delante doscientos metros de desnivel que se hacen bastante largos. Los mojones son escasos por lo que hay que ir buscando el mejor camino, y eso nos lleva tiempo. Vamos encontrando pasos de escalada fáciles que superamos sin dificultad (pasos I y I+) , aunque se va abriendo buen patio, sobre todo a la vertiente de Llosas. Nos cuesta avanzar más de lo pensado, primero llegamos a la antecima o Argarot Sur (3030), y más tarde al Argarot (3035). Entre estas dos puntas, una brecha con algún paso aéreo sin dificultad.


Desde la Argarot Sur, agujas Tchihatcheff y Franqueville. Detrás, Aneto


Desde Aguja Argarot, primer plano de Aguja Tchihatcheff, y al fondo Cresta Aneto-Tempestades

Lago intermedio de Coronas. Detrás, Aragüells y Juncadella

La vista es magnífica. A muy poco distancia, la segunda de las agujas, la Tchihatcheff, y por detrás, casi 400 metros más alta, la cima del Aneto. Espectacular la vista a la derecha, cresta de Tempestades-Aneto, y a la izquierda cresta de Cregüeña, y cima del Pico Maldito. Estamos un buen rato, por una vez no tendremos que correr para coger el bus de Ballibierna. Eso, si las bicis están donde las dejamos….
Cresta de Cregüeña y Pico Maldito

Treinta y cuatro.....tresmiles


El regreso decidimos hacerlo por el valle Coronas, así nos evitamos el destrepe y  parece más fácil. Además mi padre la conoce de cuando ascendió esta montaña ya hace un montón de años.  El descenso es más rápido y sin pasar por la brecha pronto alcanzamos el canalón, que es menos inestable de lo que parece, ya que nos pegamos a las rocas de la izquierda. Rápidamente perdemos altura y llegamos al corredor que asciende desde el ibón de Coronas hasta la brecha inferior de Llosas, y que en pocos minutos nos sitúa en la orilla del lago inferior, donde nos encontramos un grupo de turismontañeros tomando sol en bañador, móvil en mano. Está claro, hemos entrado en otro mundo, en el nuestro. Atrás, allá arriba todo es diferente....
Una vez allí, habíendonos quitado lo complicado y ya relajados, comemos. A partir de ahora sendero ya conocido y sin problemas, y  en poco más de una hora llegamos a la cabaña, pasando antes junto al bucólico ibonet. Avanzamos unos metros por la pista y después de comprobar que las bicis siguen allí, nos vamos para abajo. La pista, entre el bosque, y con el sol ya retirándose nos ofrece muchos contraluces, descendiendo con cuidado, llegando sin novedad en pocos minutos al Plan de Senarta.



Ibonet de Coronas


Lo hemos pasado genial. Montaña ruda y salvaje, apenas hitos, en la que te tienes que mover con soltura e ir imaginando el itinerario más sencillo. Seguiremos planeando nuevas rutas de bicitrekking.
25 agosto 2020. Enrique y Marta

2020-09-03

Pico de Chía (2513 mts)

Pico de Chía desde Casania

 Mis amigos del valle han ascendido un buen número de cumbres, pero sin embargo, la más cercana a su casa, la emblemática  Sierra de Chía no figura en su lista. Este verano, al comienzo de mis vacaciones me comunican su intención de ascender al punto más elevado de la sierra, con 2513 mts. Dicho y hecho, el primer día con meteo buena  salimos del Puerto de Sahún. Vamos un buen grupo, nueve en total. 
Vista hacia Armeña

La primera parte, amable

Una tímida senda entre el pedregal se abre paso hasta llegar al  lomo de la sierra, ya por prado. La cresta es larga y muy suave, aumentando la pendiente al llegar a la primera cota, Casania o también conocida como Cabo Pientes. Todavía se adivinan las trincheras de la  Guerra Civil, ya muy mimetizadas con el paisaje, a diferencia de mi primera visita a principio de los 80. 
Casania. Trincheras


El terreno cambia

Valle del Ésera

Un leve descenso, siempre en dirección SE, es el anticipo del último ascenso herboso antes de cambiar radicalmente el paisaje. A 2420 mts entramos en un roquedal calizo. Llegamos a una brecha, tras la cual una pared vertical nos cierra el paso. No parece excesivamente difícil de ascender, pero requeriría rapel para el descenso. A nuestra derecha un correder empinado y muy roto desciende una veintena de metros. Justo antes de llegar a un peñasco en el centro del corredor, encontramos una línea de hitos que sale a la izquierda y asciende por terrazas y canalones hacia la cima, que alcanzamos previo paso de una segunda brecha. El terreno es fácil, aunque enrevesado y descompuesto. Imprescindible seguir la línea de hitos.

Descendemos un corredor

Muy inestable. Cuidado con la caída de piedras

Salimos del canalón flanqueando a la izquierda

Trepadas fáciles




Arista final

Meditación


Cima

Desde la cima, panorama espectacular. La Sierra de Chía  se encuentra situada a caballo de los macizos de Armeña al sur y Eriste-Posets al norte, teniendo estupendas vistas sobre ellos. A nuestros pies, hacia el norte, el valle del Ésera mil quinientos metros por debajo. Muchos pueblecitos son visibles desde aquí. Es una montaña amable, dominando territorios civilizados y harto conocidos. Una montaña fácil, con un punto de emoción, y una gran recompensa visual.
Más meditación. Espadas y Posets al fondo


Destrepando

Ya de vuelta, flanqueamos por la derecha la cota de Casania, entrando posteriormente en un bonito bosque de pino negro que nos deja en la pista del collado de Sahún, justo enfrente del Refugio Marradetas.


En resumen, una bonita mañana de montaña ascendiendo esta montaña emblemática del valle medio del Ésera. Primera parte por terreno de praderíos, recorriendo Casania y los restos de las trincheras de la guerra en el episodio conocido como la Bolsa de Bielsa,  y una segunda parte en un entorno más duro, con cuidado de no desprender piedras y buscando los hitos en un ambiente de más alta montaña.
21 Agosto 2020. Kuka, Carlos, Alba, Cristian, Carla, Vane, Edu, Marta y Enrique

2020-08-28

Txipeta (2175 m) con vivac nocturno

Puede haber diferentes motivaciones para subir un pico, a veces la exploración de una zona para descubrir sus vistas, otras su dificultad o su desnivel, a veces superar el límite de los 3000 mts, aunque el pico sea una simple cota sin mayor interés ... pero esta vez la motivación es subir para quedarse, al menos por una noche, eso que se llama "cimaqueo".

El viernes, aún con las sensaciones de la Foratata anterior, buscábamos ideas para el sábado, alguna vez habíamos pensado en subir la tienda y acampar, y de repente saltó la chispa ¿para qué la tienda? y la siguiente fue hacer vivac en una cima. El sábado rápido repaso al material, sólo tenemos una funda vivac, localizamos otra por internet, compra on-line, recogida en tienda, comida rápido, conducir hasta Hecho, Selva de Oza, aparcamos en Guarrinza, saludamos al burrito y, por fin, el mundo y el tiempo se paran. Hemos llegado.
Sin perder tiempo, iniciamos la marcha. Son las 18h y hay que aprovechar la luz. 


Aunque de sobras conocido, el camino es fácil porque coincide con el GR11 hasta el collado Petraficha, comenzando bajo la mirada del Mallo Cristian y la cabaña del Sabucar.
Pronto aparece la proa afilada y paredes del Txipeta por su cara Norte, ocultando las suaves laderas herbosas de su cara Sur. 
El sol desciende hacia el collado Petraficha, donde encaminamos nuestros pasos.
Las luces se suavizan pero el camino no tiene dificultades, seguimos hacia el collado.

Nos cuesta dos horas llegar al collado, a tiempo para la puesta de sol, espectáculo gratuito, majestuoso y sin necesidad de mascarillas ni guardar distancias. 

Estos panoramas ya justifican la ascensión

El oscuro perfil del Petraficha nos avisa que no nos queda mucho tiempo con luz
Iniciamos el ascenso del suave lomo hermoso que salvando los últimos 200 mts de desnivel, conduce a la cima, poco antes de llegar encontramos un rebaño de ovejas hieráticas que nos miran con poco interés. ¿dormirán de pie?  

Aprovechamos las últimas luces en la cima para buscar dónde echar los sacos, sorteando las ortigas que abundan en los sitios más llanos. El sur lo cierran Peña Forca y los Alanos

La noche está bastante estrellada pero la luna tarda en salir, cenamos a oscuras y sale movida la foto con las luces del Camping de Oza.

Txipeta no es una buena cima para ver amaneceres. Está rodeada de montañas más altas y llega la luz y la claridad antes que el sol suba por el horizonte. Algún buitre madrugador nos sobrevuela.

Pronto sube el sol y el Este se llena de montañas silueteadas con nitidez cambiante a cada momento. 

El pequeño buzón de la cima.

Bisaurin y Aguerri, amanecer rosáceo

Sacos y fundas-vivac nos han dado todo el confort en este hotel de todas las estrellas con el Petrechema y agujas de Ansabere como telón de fondo.

Con el calor del sol, aumentan las térmicas y los buitres perezosos se animan a planear, cada vez nos sobrevuela un mayor número, nos movemos para despejar dudas, no somos el almuerzo de hoy. 

La meteo pronosticaba un leve porcentaje de lluvia, pero comienza una suave llovizna y tenemos que recoger rápido para bajar. Vistas hacia el ibón del Atxerito y brecha de las Hanas.
El sur se va llenando de nubes, llegamos al collado antes que ellas pero nos irán persiguiendo hasta el coche.


Cerca de la cabaña del Sabucar nos alcanza la nube, pero ya nos queda muy poco.
Al día siguiente leemos en el periódico que la osa Claverina había sido localizada por el collado Estriviella, muy cerca ¿y si se hubiera animado a subir a Txipeta? seguro que con el rebaño de ovejas no habría perdido el tiempo con nosotros ...

Julio 2020. Francine, Rafa.
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