Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2018-06-11

Tozal de Cubilars (1945 mts)

Tozal de Cubilars o Pico de los Buitres, muy cerca del collado Vallemona
 Rafa y yo hacía justo un año que no coincidíamos en la montaña. Por fin los planetas se habían alineado y podíamos disponer de una jornada montañera. Sin embargo, esta loca primavera no da tregua y una vez más las previsiones nos aconsejan no ir hasta el Pirineo y optar por la Sierra de Guara. Pensamos en Montidinera, cortita pero apañada en caso de lluvia. El Tozal de Cubilars es una buena opción si el día aguanta.
Salimos de Zaragoza, y como vemos que el día no es tan apocalíptico como habían anunciado, optamos por la segunda.  El punto de partida es el pequeño pueblo de Santa Cilia de Panzano. Desde aquí parte el sendero que atraviesa de sur a norte la Sierra de Guara y llega a Used, en la parte septentrional.


Junto al cementerio parte el itinerario por una pista, al principio hacia el norte, y luego, tras doscientos metros de marcha más bien llana, toma una curva hacia el oeste y comienza a ascender ganando altura rápidamente sobre el caserío.

Santa Cilia
El itinerario, siempre hacia el oeste, discurre por extensas campas de matorral donde abundan bojes y romeros inmensamente verdes. Nos sorprende ver cantidad de ejemplares de un curioso insecto que más tarde sabemos que se trata del grillo de matorral

Grillo de matorral
 Al  llegar a una bifurcación abandonamos la dirección oeste y tomamos la pista que sube hacia el norte. El desvío lleva a la ermita de la Virgen de Arraro. Al fondo vemos ya los mallos de Ligüerri y el Montidinera. Es la zona de Vadiello.



La pista desaparece y da lugar a un buen sendero que avanza entre coscojas, enebros y algún roble. Llegamos a un pequeño llano herboso donde brota un manantial. Muy cerca de allí las ruinas de una antigua edificación se confunden con la profusa vegetación. A partir de aquí el camino enfila ya hacia la montaña por una fuerte pendiente (la cuesta del pajarico).  


Tozal de Cubilars al fondo
 Bueno, la verdad es que la cuesta tampoco es para tanto. Al poco hemos llegado a un llano herboso con unas curiosas balsas artificiales en escalera que recogen el agua de un manantial. Parece que su uso antiguamente era ganadero. La verdad es un lugar muy gratificante. A partir de aquí ya vemos la subida final hacia el collado Vallemona y a su derecha el Tozal de Cubilars. Bastante a la izquierda sobresale el Tozal de Guara.
Balsas de Fondarrés
Enfrente de nosotros se alza el Tozal, coronado por una antena. Sin embargo el itinerario va hacia el oeste 
haciendo unas grandes zetas con objeto de salvar el importante desnivel que queda. Se ve que este camino era importante en la época en que la Sierra de Guara tenía más vida. Seguro que hace 100 años los mulos transitaban por estos collados que unían las tierras del llano con la parte meridional de la sierra.
Dejamos atrás el desvío al Tozal de Guara y doblamos ahora hacia el este. Llegamos enseguida al collado de Vallemona, descubriendo al norte lo poco que se ve de Pirineo, y a nuestros pies el verde llano de Cupierlo. Ya solo queda seguir la loma hacia la cima.
Son poco más de 100 metros de pendiente suave, al principio por zona de erizones y luego roquedo calizo en el que abundan los nummulites. Algunos realmente vistosos.

Llanos de Cupierlo


Nummulites

Llegando a la cima. Al fondo el Tozal de Guara precedido de la Punta Vallemona
En la cima (3h 30') nos topamos con la antena y una pequeña caseta que nos viene de perillas para protegernos del intenso viento. Al norte, las nubes apenas dejan ver el Pirineo. Al sur la Hoya de Huesca se pierde hacia el infinito entre la bruma. Al oeste vemos la zona de Vadiello con su embalse y los mallos de Ligüerri. Cerca de nosotros, hacia el NE destaca la loma de la Cabeza de Guara, que dejaremos para otra vez.
Comemos algo y nos preparamos para el descenso, aunque antes Rafa me sorprende con un excelente café. Ya no me acordaba de estas tradiciones. Rafa, cómo te he echado de menos!!!
Hacia Vadiello


Descendemos rápidamente hasta las inmediaciones del collado de Vallemona, pero sin llegar a él, ya que descendemos directamente entre pedreras y pequeños erizones hacia el sur, saliendo justo por encima de las Balsas de Fondarrés.
El resto del descenso ya por el camino conocido. Allí siguen los grillos a montones. No sé si es la época de apareamiento o qué, pero nunca había visto cosa igual.



Llegamos a buena hora a Santa Cilia por lo que decidimos parar en el Camping de Panzano para comer unos huevos fritos con longaniza, digno colofón a esta jornada de montaña.
La verdad es que Guara nunca decepciona. 
Una cumbre desconocida pero muy agradecida. Guara se merece un protagonismo que nos obstinamos en negarle.


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/tozal-de-cubillas-25771921
9 de Junio de 2018. Rafa y Enrique

Pico Cerler (2407 mts)

Pico Cerler desde el Llano de Ampriu
La verdad es que entre las pocas salidas que hemos hecho en lo que va de año y que he dejado el blog apartado por no disponer de tiempo ni ganas, hoy ha llegado el momento, aunque con un poco de retraso, de ponerlo al día.
El pasado 21 de Abril, y poco después del cierre de temporada aprovechamos para desplazarnos al Ampriu y hacer una raquetada corta, pero muy agradecida al cercano Pico de Cerler. Espesores a tope, y el día fantástico.
Aquí dejo un resumen de esta actividad, gozada total poder ascender por las pistas sin el agobio de los esquiadores. Además esta ruta va por pistas sin innivación artificial con lo que los prácticos pero poco estéticos cañones quedan apartados del itinerario.

Cibollés y Gallinero

Vista hacia Collado Basibé

Ascendiendo por la Solana. Al fondo Cibollés

Ultimas pendiente. Al fondo Castanesa


Maladetas, Maldito, Aneto



Eristes, Ixeia, Posets


Desde la cima. Basibé y Cibollés
21 Abril 2018. Marta y Enrique

2018-01-20

Tusal de l'Amurriadó (1791 mts), Puyalto (1782 mts)


Suaves lomas cimeras en la Sierra de Sis. Al fondo, la Sierra de Guara.
Haremos la última excursión del año el mismo día 31 de diciembre. No es fácil decidir dónde iremos. Hace frío y ha nevado hace tres días, así que no puede ser un sitio alto. Además, no podemos llegar tarde a casa, que hay cena familiar. Y Enrique está en el Valle de Benasque, y yo en la Vall Fosca, por lo que sería conveniente elegir un lugar lo más equidistante posible entre ambos puntos. Demasiadas exigencias previas? Se nos ocurre que hay un sitio que nos permite cumplir con todos los condicionantes: la Sierra de Sis, en el Valle del Isábena. Y a última hora se apuntan también Rafa y Susana, que están pasando unos días por la zona.
Vistas hacia el sur desde lo alto de la Sierra de Sis, con el valle del Noguera Ribagorzana, la Sierra del Montsec y el Congost del Monrebei al fondo.
La Sierra de Sis se alinea de norte a sur separando los valles del Isábena y del Noguera Ribagorzana, en la zona más oriental del Pirineo aragonés. El nombre, Sis, se debe a que allí se juntan los territorios de seis pueblos de estas montañas. Nuestro itinerario seguirá en gran parte una antigua cabañera, que trepa entre grandes paredes de conglomerado y recorre las altas lomas de la Sierra, siempre disfrutando de excelentes vistas.

Mallo Brocoló
Como disponemos de dos coches nos planteamos recorrer la travesía sur-norte de la sierra, saliendo de la pequeña aldea de Riguala, encima de Serraduy, y llegando a Beranuy, unos km al norte. A las 9 de la mañana ya estamos andando, siguiendo la pista que desde Riguala (a 900 m) sube al Coll del Vent. El mallo Brocoló es omnipresente en la primera parte del recorrido. Algunos tramos tienen encanto, como el que atraviesa un pequeño bosque de quejigos . En otros, en cambio, la línea de alta tensión que sigue esta parte de la ruta afea el recorrido. Servidumbres del progreso…, es lo que hay!


Llevamos 20 minutos andando y Susana se resiente de una lesión muscular. Tiene que parar. Vaya! Rafa y Susana se quedan. Acordamos con ellos volver a vernos dentro de unas horas en Beranuy. En el Coll del Vent (1300 m) empezamos a disfrutar de las vistas. Turbón y Cotiella, la Sierra del Montsec... Aquí ya tenemos una visión general de la Sierra que vamos a recorrer. El Mallo Brocoló marca su límite sur. Hacia el norte se extienden las paredes de conglomerado, que forman un zócalo muy vertical sobre el que se extienden las lomas suaves de la parte superior.

En el Coll del Vent. Al oeste reconocemos Peña Montañesa y Cotiella. A la izquierda, y más cerca, el Turbón y las laderas meridionales de la Sierra de Sis.

Enrique y el Turbón.

Pequeña charca para el ganado, y Mallo Brocoló.

Vistas hacia el sureste. Las nieblas invaden el valle del Noguera Ribagorzana, cerrado al fondo por el Montsec.
Campos del pueblo de Iscles
A partir del Coll del Vent, y hasta las cimas de la Sierra, seguiremos la antigua cabañera que los rebaños trashumantes de ovejas seguían en su ruta desde las tierras bajas hacia los ricos pastos del norte. Vamos ganando altura y las vistas se amplían. Vemos el valle por el que hemos llegado al Coll del Vent, afeado por la línea de alta tensión, y Serraduy abajo, en el valle del Isábena. Reconocemos La Pobla de Roda y, en un alto en la lejanía, la histórica Roda de Isábena. Los Morrones de Güell cierran el paisaje al fondo.



La ancha cabañera sigue al principio la base de las paredes de conglomerado. Las paredes parecen impedir el acceso a las lomas superiores de la Sierra. Sin embargo hay una debilidad en la muralla, el paso de Lo Grau, que el camino aprovechará para acceder a la parte alta.



Superamos Lo Grau y llegamos al collado de Carraduno a unos 1500 m. Aún nos quedará subir una fuerte cuesta para llegar a las lomas superiores, que se mantienen sobre los 1700 m.

En el collado de Carraduno.
Zoom hacia la histórica villa de Roda de Isábena. Llegamos a distinguir la torre de su catedral.

Hacia el sur nos queda el valle del Noguera Ribagorzana cubierto por la niebla y la sierra del Montsec. Reconocemos fácilmente el profundo tajo del Congost de Monrebei.
Iniciamos el largo recorrido por las suaves lomas superiores y sus cimas. Sucesivamente pasaremos por Roca Sirera, el Amurriadó (cima de la Sierra, con 1791 mts) y el Puyalto (1782 mts. Y también junto a dos grandes mojones de piedra, los pilarets de Tonic y Sant Marc, que suponemos que son hitos que marcan la ruta de la cabañera que vamos siguiendo. La visibilidad es extraordinaria, a pesar de ser un día con abundantes nubes, tanto altas como bajas. Al oeste distinguimos Peña Oturia y la Sierra de Tendeñera. Y hacia el este llegamos a reconocer Montserrat, muy cerca de Barcelona. Esto no ocurre muchas veces!


Siempre vigilados por el Turbón
Hacia el Isábena y el Ésera

Al norte el Macizo de Aneto-Maladetas
El sol ilumina la Sierra de Tendeñera, entre Peña Montañesa y el Turbón
Hacia el noreste adivinamos los picos de la Ribagorza catalana, que alcanzan los 2700 m: Corronco de Durro, Pica Cerbí y Tossal Llarg.

Por detrás de la Sierra de Sant Gervàs asoman con nitidez el Cadí y el Pedraforca, a bastantes kilómetros de distancia

Los Besiberris y el grupo de la Punta Alta. Entre ambos macizos queda el Valle de Boí

De las Maladetas al Feixant pasando por el Aneto y el Russell
Volvemos la vista hacia las lomas recorridas en la parte alta de la Sierra de Sis. Al fondo a la derecha queda la Sierra de Guara

El pilaret de Tonic y, detrás, los macizos de Eriste y Posets
Nos llama la atención la presencia de un par de caravanas en lo alto de la sierra. Son refugios pastoriles de ocasión?

Enrique en el Pilaret de Sant Marc
Tras coronar la última cima, el Puyalto, dejamos la cabañera, que continúa por el cordal de la sierra hacia el norte. Nosotros giramos al oeste. Nos preocupaba que la nieve, ahora más abundante, hubiera escondido el camino y dificultara el descenso. Pero no. La bajada es cómoda y está bien señalizada por las marcas del PR todavía visibles y, de tanto en tanto, por postes indicadores. No tardamos en pasar por las bordas de Beranuy, en bastante mal estado. Más tarde ya avistamos el pueblo en el fondo del valle.
Tras el largo recorrido por el cordal empezamos el descenso hacia el oeste

La nieve cubre pero no llega a ocultar la ruta
Bordas de Beranuy
El congosto de Obarra está iluminado por el sol. Al fondo la cadena que va del Gallinero al Basibé y, en una línea más lejana a la derecha, la Cresta del Medio y el Aneto.
El camino esquiva algunas zonas de conglomerado cerca del pueblo


Beranuy es un pueblo con encanto. Entre sus dispersas construcciones destacan la iglesia, que mantiene la torre románica, y el puente medieval que cruza el río Isábena.




A las 16.30 nos encontramos con Rafa y Susana, que nos esperan en el pueblo. Bonita jornada, buenos paisajes, una ruta con sabor histórico y etnológico, y buena compañía. Aún tuvimos tiempo de desplazarnos hasta las Ferrerías de Calvera, donde tomamos un café y charlamos brevemente, ya que el local lo estaban preparando para la celebración del Fin de Año. Una forma excelente de clausurar el año montañero.

31 Diciembre 2017. Enrique y Carlos 
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