Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2010-12-26

Castillo Mayor (2020 mts)

La reseña de Quique
Castillo Mayor (2020 m) es una montaña que vista desde el Sur, viniendo de Ainsa, prácticamente pasa desapercibida ya que se solapa con el cordal que partiendo de las Tres Sorores avanza hacia el Este hasta perderse en el valle del Cinca. Es un sinclinal colgado con altas murallas. 
SestralesCastillo Mayor por el SurDesde el pueblo de Tella se le ve imponente. La previsión meteorológica indicaba mucho frío y vientos fuertes del norte, por lo que decidimos acercarnos hasta Puértolas para ascender el Castillo Mayor, ya que pensamos que su modesta altura y su orientación sur suavizarán algo las condiciones adversas. Durante el viaje de ida, la temperatura alcanza los 8º bajo cero, pero hay inversión térmica y conforme ganamos altura supera por poco los cero grados.
Comenzamos pasado Puértolas, justo donde se separan las carreteras de Bestué y Escuain. El sendero toma dirección norte hacia las paredes sur de Castillo Mayor. Ascendemos suavemente por este camino flanqueado por hermosos tapiales de flysch calcáreo.
El bosquecillo de boj estrangula el sendero
Nos adentramos por la espesura
Nos introducimos en un tupido bosque de bojes, quejigos y algunos pinos rojos al tiempo que giramos hacia el oeste, yendo ahora paralelos a la muralla. El camino va ganando altura, divisando ya delante de nosotros una escotadura que nos permitirá franquear la pared. Al sur, en la lejanía brillan sorprendentemente el Cinca y los embalses de Mediano y El Grado.
Valle del Cinca, embalses de Mediano y El Grado
El bosque se queda atrás, y después de un pequeño prado inclinado giramos al norte, ascendiendo entre pequeños bojes y erizones. La subida se hace monótona, hasta que por fin alcanzamos la parte alta de la escotadura que nos deja a la vista la ladera Oeste del Pico y un curioso valle nevado que va de Este a Oeste. Hacemos un pequeño descanso y continuamos por la hondonada hacia el Este con intención de alcanzar la cresta. Atrás queda una ruinosa cabaña y unas curiosas dolinas, una de las cuales está llena de agua helada.

Dolina heladaAvanzamos rápidamente por buena nieve hasta llegar a la cresta Este, donde torcemos ya decididamente hacia la cima, al Norte. El paisaje cambia radicalmente. El terreno karstico hace que la marcha sea muy lenta y penosa. La nieve oculta las numerosas simas y grietas.
Paisajes kársticos

Hay que prestar mucha atención a los pasos

Cada paso encierra una sorpresa

Debemos ir con mucho cuidado, ya que es fácil sufrir un percance. Rafa, como un guía sorteando grietas en un glaciar, se desenvuelve de maravilla. Nosotros simplemente tenemos que seguir sus huellas. Aún así nos cuesta bastante llegar al pilón indicador de Vértice Geodésico (2020 m).

Cima a la vistaFernán en la última cresta

Carli se recorta sobre Punta LLerga
Contínuo sube y baja


Ya vemos el vértice geodésicoQuique ya llegaLa vista es inmensa, sobre todo al norte, desde Telera, pasando por Tendeñera, Taillón, Casco, Tres Sorores, Tres Marías, Montinier, Suelza, Cotiella, Posets, etc. Debajo de nosotros, en picado, vemos los pueblos de Revilla y Escuain. En este último ya se ha puesto el sol, y son las dos de la tarde. ¡Qué largo se tenía que hacer el invierno en estos lares! Un poco más al norte de estos caseríos vemos la cicatriz de la casi desconocida Garganta de Escuain y el circo de Gurrundué.

Macizo de Monte Perdido

Peña Montañesa

Vertiginosa vista de la garganta de Escuaín

Las paredes Norte frente a Ordesa y Tendeñera
El viento no ha hecho acto de presencia, aunque en las cercanas cumbres vemos jirones de nieve polvo indicativos de que sopla con fuerza. Aún así la temperatura es baja, por lo que hacemos las fotos de rigor y comenzamos el descenso directo a la hondonada. Rafa sigue primero. ¡Qué maravilla! Tan sólo tenemos que seguir sus huellas y saltar las trampas en las que va cayendo.
Rafa abriendo el descenso

Descendiendo
En media hora estamos en el curioso valle. Comemos algo, tomamos café, y ya que estamos en Navidad, unos chupitos de orujo de hierbas con hielo picado (del país). Aprovechamos para telefonear a Pedro, nuestro querido “maestro”, que casualmente está trabajando.
Hace fresco, hay que seguir descendiendo. Lo hacemos rápidamente por el mismo itinerario de subida.
Chupito navideño, tampoco faltó el café
Casi sin darnos cuenta estamos en la parte final del camino, a tramos empedrado y perfectamente balizado por los tapiales. Es curioso pensar en cómo los habitantes mimaban estos senderos. Este tan sólo lleva a los prados del valle situado al sur del pico, y a la ruinosa cabaña. Sin duda eran otros tiempos.
... y final
Llegamos al coche a las 17,30 h, cuando ya este pobre sol del solsticio de invierno apura sus últimos rayos. Preciosa zona, sobre todo la parte superior con su inmenso karst. Con nieve, algo delicada, ya que quedan ocultas la multitud de oquedades, grietas y lapiaces propias de este terreno. Las vistas, inmensas.
Diciembre 2010 (Clásica San Esteban). Fernán, Carli, Rafa, Enrique

2010-12-13

Surcos en la nieve

No busquéis el camino en los otros,
en un lugar lejano;
el camino está bajo nuestros pies.

Ahora viajo solo…
Pero puede encontrarlo en todas partes;
ciertamente, él es ahora yo,
pero ahora yo no soy él.

Así también, cuando encuentro lo que encuentro,
Puedo obtener la verdadera libertad.

 Tozan Ryokai, undécimo patriarca Zen (807-869)

2010-11-28

Puertos de Bielsa, Aiguillette (2516 mts), Forqueta (2532 mts) y Marioules (2562 mts)



Cabaña de pastores
La noética es una rama de la física quántica que estudia la interacción de la mente humana con la materia física, hecho que empíricamente siempre se ha sugerido pero que ahora se puede teorizar, cuantificar y caracterizar. Buena prueba de ello es subir al Puerto Viejo de Bielsa, o Puerto Biello de l’Agulleta, y comprobar cómo se percibe la tensión etérea y sutil que permanece desde la primavera de 1938, cuando los seis mil civiles y combatientes de la 43º división, abandonaron la famosa Bolsa de Bielsa en plena guerra civil, atravesando por este collado al valle francés de Aure.
Sendero al puerto viejo
Este mes de Noviembre han comenzado las nevadas demasiado pronto, la meteo predice unas pocas horas de tiempo estable y nos disponemos a caminar esta ruta histórica del exilio aragonés.
Ascenso final al Puerto Viejo, al pie del pico homónimo
El recorrido comienza en la boca Sur del túnel de Bielsa-Aragnouet, a 1600 mts, túnel que no se construyó hasta 1976, por tanto, en rigor, deberíamos comenzar nuestro recorrido en el mismo pueblo de Bielsa, a 1023 mts. Sin embargo, dado que el túnel está cerrado por obras y acentúa la soledad y aislamiento del valle, no nos importa ir en coche hasta la misma boca Sur, para tomar el sendero PR HU-182 que, perfectamente señalizado, asciende entre los bosque de pino negro a la vista de un espectacular salto de agua a presión, proveniente de un pequeño ibón y que recibe el sonoro nombre de Chorro de la Pinarra.
Cordal con los picos Aiguillette, Forqueta y Marioules

Click para ampliar




Placas conmemorativas




Superadas las fuertes pendientes iniciales, el camino sigue el curso del torrente y llega a un pequeño refugio de pastores. Ya tenemos a la vista, lejana pero sin grandes dificultades, la cresta fronteriza por terreno amplio de pastizales. Un poco más adelante nos encontramos a la izquierda con un desvío al Puerto de la Forqueta, que no debemos seguir. 
Garita fronteriza

Con paso cadente, afloran la presencia y angustia de los que nos precedieron en aquella primavera tardía de Junio del 38 en ordenada retirada, dejando atrás un vacío lleno de humo mientras caminaban hacia otro vacío absoluto, como troncos cortados que la corriente arrastra lejos de sus raíces. 
El horizonte lo cierra la muralla de Barroude: Munia, Barrosa, Gerbats, Géla.
Cuando llegamos al famoso collado, a 2378 mts, encontramos una placa conmemorativa y unos poemas, dentro de una garita. El panorama lo preside, al Oeste, el Pico de Barrosa, en nuestro cordal, y más atrás, la muralla de Barroude, destacando el Pico Gerbats. Al Este, seguimos la fácil cresta, aunque muy inestable con esta nieve temprana, atravesando los picos Aiguillette (2516 mts), Forqueta (2532 mts) y Marioules (2562 mts) hasta llegar al Puerto de la Forqueta. La cresta continúa por los picos Bataillance y Salcorz, recordando cuando hace dos inviernos ascendimos a la cota Oeste del Bataillance por la vertiente Norte. Más al Oeste, los picos Garlitz y Aret. Al Sur, el panorama lo cierra la gigantesca Punta Suelza.
 
Puntas Suelza y Fulsa
El descenso a Francia por el Puerto de la Forqueta parece, con nieve, más fácil que desde el Puerto Viejo, no comprendo porque los exiliados no prefirieron éste.
El café típico, aunque faltó el vino de nueces
De nuevo por el sendero PR, regresamos hasta la bifurcación cerca de la cabaña de pastores, recuperando el itinerario inicial. Los obreros ya terminan su turno y cierran las obras del túnel. Bajamos a tomar café a Bielsa, con intención de visitar el Museo de la Bolsa de Bielsa ubicado en su ayuntamiento renacentista, pero está cerrado, como cerrado está todo el pueblo. Nos sorprende la soledad de sus calles, no hay nadie, todo está sumido en un recogimiento ancestral. En la plaza del ayuntamiento, el único bar abierto está animado con ritmos chirriantes de salsa por tres trabajadores colombianos, versión moderna de las Brigadas Internacionales, soportados estoicamente por la joven camarera. Un final paradójico para nuestro recorrido histórico.
Ibon de Pinarra ya helado: hasta el verano que viene ...


Noviembre 2010. Fernán, Quique, Rafa.

2010-11-16

Pico de los Monjes (2349 mts) y lagos de Ayous

Justo antes de llegar a la primera población francesa desde El Portalet -Gabás-, tomo el desvío que se dirige al aparcamiento de Bious Artigues. Estos 4 kilómetros son una delicia otoñal, un bosque encantado del que emanan todos los colores. La última rampa antes del aparcamiento está cubierta de nieve y las ruedas del coche llegan a patinar ligeramente. Dos autobuses han llegado antes que yo, y dos grupos numerosos emprenden el camino mientras me calzo las botas.
La presa de Bious Artigues está bajo mínimos; comienzo a caminar, pero la belleza del hayedo me obliga a detenerme continuamente. Hay que andar con cuidado, la pista que se dirige al llano de Bious está helada. La nieve ha llegado cuando el otoño aún tiene mucho que decir. Al llegar al gran rellano, tomo un desvío a la derecha que me hace ganar altura entre el bosque. Tras más de 50 minutos de absorto caminar veo los primeros rayos de sol. El camino se despeja.
La ruta de lagos de Ayous discurre por cinco ibones. Los cuatro primeros se encuentran en ascenso, el quinto lo alcanzaré ya de bajada. Tras tomar altura sobre el primero de los lagos, el de Roumassot (a 1845 m. de altitud, decido parar a almorzar. El Midi d'Ossau, en contraluz, se refleja majestuoso sobre las aguas. La fotografía se repite al alcanzar los lagos de Miey y Gentau, en cuya orilla se encuentra el refugio de Ayous, a poco más de 2.000 m. de altitud.
Empiezo a pisar nieve camino del lago Bersau, cuyo último recodo está ya congelado. La ruta de los lagos termina su ascenso justo cuando emerge sobre mí una altiva pose del pico Casterau, y bajo mis pies diviso el Vallon des Moines, que me llevará al collado fronterizo del mismo nombre, antesala de la subida final al Pico de los Monjes. Lo malo es que desde este punto tendré que descender unos cien metros y volver a subir hasta el collado. No me siento solo, la omnipresente silueta del Midi acompaña mis pasos.
Al llegar al collado el paisaje se abre. Justo enfrente de mí, Astún y Candanchú, y más cerca, el Ibón de Escalar parcialmente helado me recuerda que ya estamos casi en noviembre. Un cómodo camino fronterizo me lleva hasta la falda del Pico de los Monjes, de nuevo ya en territorio francés. Una entretenida trepada me deja en la cima, a 2.349 m. de altitud.
Un amplio panorama, una luz otoñal, ideal para fotografiar los picos en todas las direcciones; en definitiva, un gran mirador.
El descenso será mucho más corto. En menos de una hora conecto con el sendero de la ruta de los lagos, y enseguida llego al último de ellos, el de Casterau, a la sombra del pico del mismo nombre. De vuelta al llano de Bious, el camino se vuelve incómodo y embarrado. Llego a las cabañas de Hosse, antesala del gran rellano, cuyo contorno es pasto de las hayas. El camino se ensancha, la gran planicie es un remanso de paz sobre el que el sol apura sus últimos rayos. Cruzo el puente sobre el río que serpentea sobre el llano y recupero la pista de la que me desvié por la mañana. Vuelven los colores del hayedo y respiro profundamente, tratando de retener este aire fresco, húmedo y puro como el recuerdo de un gran día.

Octubre 2010. Fernán

2010-11-07

Semana de homenajes a Labordeta


Estas semanas se han sucedido multitud de homenajes a Jose Antonio Labordeta, entre ellos el del Jardin de Invierno de Zaragoza, el 7 de Noviembre. Allí, entre otros poetas, Anaís seleccionó para su recital este poema que presentaba Labordeta allá por 1981, en su disco "Las Cuatro Estaciones" y que encontramos muy a propósito de este Otoño incipiente para ilustrarlo con estas fotos tomadas por Fernán (otro con mochila) en su vuelta del 28 de Octubre a los Lagos de Ayous, a los pies del Midi d'Ossau y Pic des Moines.



José Antonio Labordeta
“AMARILLEA TODO”



(poema recitado en su disco "Las cuatro estaciones" de 1981)

Amarillea todo

Y en las hermosas luces
del otoño
oigo tu voz de nuevo
compañera
agrietando los riscos
y los valles
para seguir andando
hacia delante
con la esperanza tenue
de las lluvias.


Amarillea todo
hasta ese cobrizo azul que nos cobija
cuando octubre
y noviembre
se desgranan despacio por la tierra.


Amarillea todo
hasta esos pájaros que huyen
de las primeras voces
de la niebla.



Amarillea todo
hasta ese buen cansancio
que el camino produce
en la vereda.


Y a orillas de las huertas
como mensajes póstumos del hombre
se alzan piras de humo
y de silencio.


Sobre la tarde quieta
con los cierzos parados
al oeste
sube desde la tierra
un vaho tranquilo
que lo emborrona todo.


Y es precisamente
en esos días
cuando más te enternezco
tierra mía,
tierra de mil colores
a la que un día
dejaré que me abraces
y me duermas
sobre tu seno hondo
bajo el otoño dulce
que te anida.







2010-10-25

Tozal del Mallo (2280 mts) y Faja de las Flores

Otoño en Ordesa, ascenso al Tozal del Mallo por las clavijas de Salarons, vuelta a los circos de Carriata y Cotatuero por la Faja de las Flores y descenso por las clavijas de Cotatuero.
¡Por fin! Hacía muchos años que hablábamos de la Faja de las Flores y de la posibilidad de hacer una excursión conectando los circos de Carriata y Cotatuero, pero nunca encontrábamos el momento.
Rafa, Pedro, Manuela, Marta y yo comenzamos la ascensión por un tupido bosque que da entrada al circo de Carriata o Salarons. A nuestra izquierda se yergue el fotogénico Tozal del Mallo. El camino se revuelve sin cesar en constante subida. Vamos tranquilos, varios grupos nos adelantan. Salimos del bosque y nos acercamos al final del circo sin que parezca que podamos continuar, ya que una gran pared nos cierra el paso. Sin embargo es posible seguir, y además de dos formas: Por las clavijas o por el paso de la Fajeta. Nosotros elegimos el primero. El paso de las clavijas son en realidad dos. El primero salva una primera muralla algo tumbada. El segundo asciende una pequeña chimenea. Los pasos son sencillos, lo que no evita que los componentes de uno de los grupos que nos adelantaron en el bosque se encuentren algo atascados, retrasándonos un poco la marcha. Sin más novedad dejamos abajo las murallas y nos dirigimos hacia el cercano Tozal del Mallo (2280 m.), que alcanzamos seguidamente y tras cruzar un curioso istmo. Un grupo de catalanes abandona en este momento la cima, por lo que disfrutamos de la tan ansiada soledad. Al este divisamos ya la Faja de las Flores, una estrecha cornisa que horizontalmente recorre la muralla del Gallinero desde Carriata en dirección a Cotatuero. Descansamos un poco, ya que hemos hecho 1000 m. de subida sin descanso, y nos ponemos de nuevo en marcha. Deshacemos el camino hasta la parte superior de las clavijas, enfilando al norte hasta el umbral de Salarons, a 2400 m. de altura, donde a nuestra derecha sale la Faja. El recorrido es impresionante. Realmente no te das cuenta de la situación en la que te encuentras, literalmente colgado en lo alto de un precipicio. En ocasiones el sendero está hendido en la roca, de la que cae algo de agua. Algunas piedras caídas del techo obstaculizan algo la marcha. A lo lejos vemos la continuación del camino y parece increíble que podamos seguir. Pensamos en los primeros que hicieron este recorrido, quizá fueron cazadores de sarrios, que parece que abundaban por aquí, y me refiero a los cazadores, que venían incluso de Inglaterra. También nos acordamos de Lucien Briet, que fue quien dio a conocer estos parajes después de haber quedado impresionado por su belleza.
Nos sorprende ver junto a la pared montones de abejas revoloteando y produciendo un intenso zumbido. Quizás estén nerviosas por la cercanía del invierno en estos lares. Se me ocurre pensar que ocurriría si por alguna causa nos atacaran en un espacio tan escueto.
Poco a poco el itinerario va girando hacia el NE, y después de haber volado sobre el Valle de Ordesa, nos introducimos en el circo de Cotatuero. Enfrente de nosotros la famosa muralla de la Fraucata. Conforme seguimos girando vamos descubriendo la parte superior, coronada por los llanos de Millares, y por encima de éstos, la Brecha de Roland y las moles del Casco y las Tres Sorores, ya abundantemente blanqueadas. Alcanzamos de nuevo al grupo que habíamos encontrado en las clavijas; ya son casi de la familia; nos dicen que van hacia Goriz. Nosotros comentamos que vamos a descender por las vertiginosas clavijas de Cotatuero. Nos despedimos de ellos y enfilamos un barranco con abundantes mojones, alcanzando el llano anterior a las clavijas. Sitio bucólico: pradera, río, cascadas,.. Un grupo de franceses que viene de la Brecha de Roland pasa junto a nosotros. Yo comento que parecen buenos. No por nada, sino porque los veo como muy decididos a emprender el descenso por las clavijas.
Nos colocamos los arneses y preparamos unas bagas con mosquetones para asegurarnos a la sirga. Pedro y Manuela prácticamente salieron encordados desde el coche. Las malas lenguas dicen que Pedro no quería llevar peso en la mochila, así que se deshizo de los arneses y el cordino. Hay cosas que no cambian.
Llegamos a las clavijas, y, ¡vaya atasco! Un grupo que viene de abajo con bastante resolución, el grupo de franceses, allí esperando a que venga alguien a echarles una mano porque están cagados de miedo y no se atreven a cruzar. Nosotros pensando que hacer. Rafa propone ayudarlos. Manuela no le deja ni acabar: “Un momento, con Pedro no contéis, lo quiero solo para mi”. Y aquí se acaba el atasco, primero Pedro con Manuela, y seguido Marta y yo. Rafa, que lleva un cordino, se queda departiendo amigablemente con los gabachos. Está en su salsa.
Con mucho cuidado vamos atravesando el paso, que está equipado con barras de hierro y asegurado con un cable de acero. La travesía es fácil, primero horizontal, luego vertical, y otra vez horizontal. Los pies y las manos se van desplazando con meticulosidad por las barras, al tiempo que nos aseguramos con los mosquetones a la sirga. No me puedo imaginar al cazador inglés Buxton, a finales del siglo XIX llevando a hombros el sarrio o bucardo abatido, más bien pienso que lo haría alguno de sus guías.
Rafa continúa con su tertulia. Nosotros continuamos ya por un buen camino que se introduce en el tupido bosque. Al poco rato nos reagrupamos. Rafa nos cuenta que los franceses son de Burdeos, que han pasado de Francia por la brecha, y que llevan intención de ir a la Fuen Blanca y Añisclo. No entiendo semejante disparate de bajar hasta prácticamente la pradera para volver a subir por todo el valle hasta el collado superior de Goriz, cuando podían haberlo hecho por el camino que une la brecha con Góriz. ¡¡¡Qué rara es la gente!!!
Continuamos por el bosque coloreado con tintes otoñales. Salimos al camino general y llegamos a la pradera. El bar del parquin está abierto. Estupendo, unas cervezas para todos. Bueno, Marta, un batido. Comentamos la excursión, lo bien que lo hemos pasado, lo relajado que ha estado Pedro, etc. Manuela y Pedro se quedan en Torla. Nosotros emprendemos camino a Zaragoza. Ha sido un gran día de montaña y de amigos.
Octubre 2010. Marta, Manuela, Pedro, Quique, Rafa

2010-09-25

Tozal del Bosc (2731 mts)

La reseña de Quique El Tozal del Bosc es un pico modesto comparado con los gigantes que lo rodean. Aún así sus 2731 m. y su situación algo al sur de la cadena axial, hacen que desde su cima se divise una panorámica de primer orden. Esta montaña se desgaja de los picos de Eriste hacia el este, y cae en picado sobre el río Esera junto al pueblo de Sahún.Carlos y Kuka ya llevan tiempo preparado esta salida, pero por unas causas o por otras ha quedado en la reserva. Hoy por fin 4 de Septiembre vamos a intentarlo. Salimos de Villanova en el Terrano, Carlos, Kuka, Alba, Marta, y yo, sin olvidarme de Duna, la perra de los Barrau. Comenzamos la ascensión junto a la cascada de Barbarisa, por el camino PR que viene desde Sahún. La ascensión, muy suave por la orilla derecha del barranco de Barbarisa. Luego cruzamos a la otra orilla. Dejamos a la derecha el Pequeño Ibón de Barbarisa, poco más que una balsa, y alcanzamos el Ibón grande. Pequeño descanso y enfilamos hacia la derecha. El camino asciende decididamente en lazadas por encima del lago. Alcanzamos un pequeño rellano y ya divisamos el collado de la Ribereta, que alcanzamos en poco tiempo. Este paso, situado a 2500 m. permite unir los valles de Barbarisa al Sur, y Aigüeta de la Vall, al Norte. A la izquierda nace la cresta que avanza por los picos de Bagüeñola hasta los Eristes. A la derecha la larga loma que nos separa de nuestra meta, el Tozal del Bosc. Continuamos pues hacia el E. La primera cota exige algo de precaución e incluso apoyar las manos en alguna ocasión. Luego, simplemente lomear sin ninguna dificultad hasta que por fin alcanzamos la cima del Tozal (2731 m). ¡Vaya vista circular! Picos de Eriste, Espadas, Posets, Perdiguero, Maladetas, Aneto, Picos de Cerler, Turbón, Baciero, Chía, Cotiella, Tres Sorores... Almorzamos y le pegamos un buen tute a la bota de vino que ha traído Carlos. El día es fantástico. A nuestros pies el valle del Esera y Villanova. Se está genial en la cima, pero hay que bajar al valle. Además hemos decidido descender directamente al barranco de Barbarisa para no tener que desandar toda la cresta. Aparentemente la empinada ladera desemboca en el barranco, pero no lo tenemos del todo claro. Carlos y Kuka otean desde lo alto. Parece que no hay problema para el descenso. Allá vamos, primero por una incómoda pedrera flanqueamos a la derecha hasta alcanzar una pedriza fina por la que bajamos practicamente esquiando hasta alcanzar ya zonas de hierba. A partir de aquí la pendiente decrece y vemos ya abajo el valle. Parece que no va a haber sobresaltos. Así es, poco después estamos ya en terreno conocido, el camino por el que hemos pasado esta mañana. Sin más novedad llegamos al coche. Nos ha costado poco más de una hora. Ha sido un gran día de montaña. Septiembre 2010. Kuka, Carlos, Alba, Marta, Duna, Enrique

2010-09-20

Un pais sin mochila: adiós a Labordeta

Hoy, desde este humilde blog queremos rendir un merecido homenaje al recientemente fallecido José Antonio Labordeta. Con él compartimos la pasión por nuestra tierra y esa extraña afición a llevar una mochila a la espalda. Como no podía ser de otra forma, sus cenizas serán esparcidas por su amado Pirineo.
Y como despedida, cumplimos un deseo que él expresó hace muchos años en una de sus canciones:
"Recuérdame, como un árbol batido, como un pájaro herido, como un hombre sin más
Recuérdame, como un verano ido, como un lobo cansino, como un hombre sin más."

  

2010-09-18

Un paseo por los Alpes

He quedado con Alfredo, un guía amigo, en Chamonix, porque el tenía un stage la semana siguiente y aprovechamos para hacer algo juntos. Como con él está también un compañero suyo, Iñaki, también guía, y también encantador, aprovechamos los tres para hacer alguna cosilla...¡¡Me siento totalmente protegido cruzando grietas encordado con ellos dos!! El primer día, 31 de agosto, teleférico Aiguille de Midi y aproximación a la Pyramide de Tacul. Está en el envés del Tacul, al lado del Capucin, pico Adolphe Rey. La Pyramide, 3468 m, es de IV con algún paso de V-/V. Roca maravillosa, granito con un grano excelente. Bajada en rappeles vertiginosos...Y andando por la Vallée Blanche al refugio Torino.
El uno de septiembre, aproximación y subida al Dent du Geant, 4013 m. Fantástico. La vía discurre por la cara O. y como hemos madrugado mucho encontramos la pared muy fría, en sombra, húmeda, por lo que los pies de gato resbalan. Conforme ascendemos, aparece el sol, y todo vuelve a sonreir. El pie agarra perfectamente. Fantástica ascensión. Es AD con pasos de IV (5 c si no te agarras a las cuerdas fijas) (yo me agarré a TODO). Vuelta a Torino El día 2, como me encontraba hecho polvo por la altura, que a mi me afecta eso de dormir dos noches seguidas a 3400 m (el plan era hacer la Kuffner al Maudit), volvimos andando por toda la Vallée Blanche a la Aiguille de Midi, y bajada a Chamonix. Día 3 de septiembre. Subida al refugio de Plan de la Aiguille, y pasar noche. El día 4 salimos a las 03,30 para hacer la travesía Grand Charmoz-Grepon. Esta es una clásica. Mummery, ¿os suena? A Carli, sí, seguro. Fue idea mía. Alfredo prefería hacer la Vaucher a la Peigne, de 6a. El la había hecho hace muchos años, y quería repetirla. Me comentó que el 6a era solo ''un pasito''. Yo prefería la Midi-Plan o el Charmoz. Escogimos Charmoz, y ...MAL. La aproximación es del lado W, y el glaciar de Nantillons, pequeñito y con cascadas de seracs. La parte baja era hielo ''blando'', ya no hay nieve, es septiembre. Pero la parte de arriba, la que está al pie de la cascada, sin tener mucha pendiente, era hielo azul, extremadamente duro. Para mí imposible de pasar sin hacer largos, y allí no se pueden hacer porque tienes los seracs justo encima. Conclusión, según Alfredo estas vías clásicas son mucho más difíciles las aproximaciones que la escalada en sí. La aproximación es peligrosa, y en Septiembre, con los glaciares sin nieve, muy difícil. Bajada a Chamonix, y vuelta a Espagne. Septiembre 2010. Alfredo, Iñaki, Pedro
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