Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2011-07-19

Astazou Oriental (3071 mts) y Astazou Occ. (3012 mts)

Astazu Oriental desde el pico Occidental
20 años han pasado desde el lejano día en que Rafa y yo ascendimos el Astazu Oriental. Recuerdo que el día anterior habíamos estado en Robiñera y, tras una noche tormentosa en la que no pegamos ojo porque se nos inundó la tienda de campaña, subimos al Balcón de Pineta y después al Gran Astazou. Nuestra idea era continuar hasta el pico occidental, pero el inicio de otra fuerte tormenta nos hizo desistir y emprendimos un apresurado descenso, corriendo sin parar, totalmente empapados, con el piolet en la mano listos para arrojarlo lejos si veíamos lucecitas azules, preludio de la ionización del aire a la caída del rayo. No paramos ni una sola vez desde el col Swan hasta el valle. Recuerdo como una visión surrealista la iluminación irreal del glaciar por los relámpagos. 
¡¡ No nos queda nada ....... !!
Hoy, con un tiempo más apacible, no me pena el tener que volver a este pico. El paisaje que se divisa desde el Balcón de Pineta hacia la cara Norte de Monte Perdido es increíble y se merece una segunda visita. Son las 5,45 h y nos encontramos desayunando en el Mesón de Salinas, Carli, Fernán, Rafa y yo. 
Últimas lazadas
Vista del Valle de Pineta
Una hora más tarde comenzamos la marcha en dirección a Marboré por un espeso bosque. Al despejarse la vegetación se acentúa la pendiente por una senda que zigzaguea sin parar con el ánimo de superar las paredes que cierran el circo. Son mil doscientos metros que salvan la muralla que por fin nos permite entrar en el Balcón de Pineta, y así admirar el Glaciar de Monte Perdido.
Zoom a topo hacia el Dedo de Monte Perdido, escalado hace 15 días por Rafa y Pedro

Restos de la Cruz de Grávalos con el Astazou Oriental de fondo
Nos detenemos junto a unos hierros que me hacen recordar de mi anterior visita la existencia de una cruz que ha desaparecido. Carli comenta que esta era la llamada Cruz de los Capitanes. Por lo visto, a alguien le debió disgustar su presencia y la eliminó de allí. No comprendo esta manía en destruir algunos símbolos que se pueden considerar plenamente integrados en el paisaje, y que en todo caso, el paso del tiempo se encargará de hacerlos desaparecer. Incluyo un link en el que el escritor Alberto Martínez Embid hace referencia a la historia de esta cruz. (http://albertomartinez.desnivel.com/blogs/2010/12/09/la-hija-del-capitan/) Los Picos de Astazou apenas destacan hacia el Noroeste, todavía muy lejanos. 
Foto de familia
Junto a la inútil represa del Lago de Marboré

Cascada de seracs
Fernán. A su espalda, la presa

Continuamos la ascensión, ahora mucho más suave. Enseguida llegamos al fotogénico Ibón de Marboré con sus hielos flotantes, presidido al norte por la Brecha y refugio de Tucarroya. Pasamos por lo alto de la pequeña presa que se construyó entre 1925 y 1930 por Iberdrola, y que nunca sirvió para embalsar, ya que el agua se filtra por el fondo. El sendero ha desaparecido, pero la ruta está profusamente amojonada. Siempre en dirección NO, teniendo a nuestra izquierda Monte Perdido con su glaciar, y el Cilindro de Marboré con sus originales estratos. El terreno es cada vez más descarnado y termina por ser un inmenso lapiaz.
Continuamos el ascenso por un inmenso lapiaz
Dejamos a la izquierda el collado de Astazu y ascendemos al norte por un pedregoso corredor que nos deja en el collado Swan, que separa las dos cimas. Nos dirigimos primero hacia el oriental, que tiene 3071 mts. Superamos varias barras rocosas en pequeñas trepadas, llegando por fin a la arista, y posteriormente sin ningún problema a la cima. Coincidimos con un montañero de Palencia y otros dos de Lleida (Pepe y Fernando), uno de ellos curiosamente federado en Peña Guara de Huesca.
Ya estamos en el Gran Astazou. Compartimos cima con un montañero de Palencia
Otros montañeros de Lleida nos sacan esta foto cimera
Estos son los de Lleida: Fernando y Pepe

Panorámica del Vignemale, con su gran glaciar de Ossoue
Después de sacar abundantes fotos abandonamos la cima, retornando de nuevo al collado Swan. El pico occidental se ve cercano, pero no tan fácil como el anterior. Rafa se adelanta y progresa hacia la cima salvando varios resaltes por aéreas cornisas de la cara Norte y superando una placa para retornar a la arista. Ha seguido la ruta que las guías (ilógicamente) gradúan como PD- aún reconociendo una dificultad de III para la placa. Nosotros no lo vemos claro y decidimos descender unos metros hasta la ruta normal por el collado de Astazou. Ya vemos a Rafa en la cima, con el que nos reunimos unos minutos después. Estamos en el pico occidental, a 3012 mts. La panorámica es fantástica: Pico de Marboré, con su afamado corredor Norte, las paredes del Circo de Gavarnie, a lo lejos el resplandeciente glaciar de Vignemale,... Grupos de escaladores ascienden por la arista NE dando un atractivo añadido a este pico.   
Ibón helado de Marboré

Abandonamos la cima
Vamos hacia el Oeste, Petit Astazou. Nuestro siguiente objetivo

Rafa va como una moto

Carli, Fernán y yo preferimos descender y rodear por el collado Astazou
Fernán llega a la cima, donde ya está Rafa hace rato. Detrás asoma el Taillón

Varias cordadas escalan la clásica arista NE del Petit Astazou

Foto cimera, con el Gran Astazou al fondo

Carli y Enrique. Detrás el circo de Gavarnie

Collado de Astazou y cara Norte de Marboré
Son las 15,30 h. y comenzamos el descenso hacia el collado de Astazou. De nuevo el inmenso lapiaz calentado por el sol. A la derecha, permanentemente, la cara norte de Monte Perdido con su glaciar en franca retirada. Vemos la canal por la que subió Pedro hace dos años cuando hizo esta vía. Comenzamos a necesitar un descanso (llevamos 1950 mts de desnivel) y vemos a lo lejos un buen lugar, una llanura en la que destaca un inmenso bloque errático dejado por el glaciar hace ya unos cuantos miles de años. El torrente pasa por allí mismo. El lugar es curioso y lo bautizamos como ''la playa'' por sus gruesas arenas y guijarros. No hay olas ni palmeras pero resplandecen los seracs y los neveros. Comemos, tomamos café e incluso un vinito de nueces. La felicidad dura poco, vamos mal de tiempo y hay que seguir descendiendo. Volvemos a pasar junto al lago de Marboré, donde nos volvemos a encontrar con nuestro amigo palentino.
Estamos en el collado. Comienza el largo, largo descenso
Al fondo vemos el Balcón y Valle de Pineta. Todavía muy lejos .....
Llegamos a "La Playa" con el característico bloque errático abandonado por el glaciar
Brecha y refugio de Tucarroya
De nuevo en el ibón de Marboré

De nuevo el Balcón de Pineta y los últimos 1200 mts de descenso hacia la pradera. A los lejos vemos el Parador y no podemos dejar de recordar una frase memorable "¿Por qué han construido el refugio de Ronatiza habiendo más arriba un Parador?". Revueltas y mil revueltas. El Parador inamovible. Llega un momento en que la moral empieza a flaquear. ¡Dios mío, que excursión tan larga! Por fin ya estamos en el bosque, es el principio del fin. Y digo el principio porque aún hay buen trecho.
Abandonamos el Balcón de Pineta. Se ven las interminables lazadas del camino

Al fondo apenas divisamos el Parador. ¡Pero que lejos estamos todavía!

Por fin llegamos. Nos esperan Leonard y Javier Más con su laúd
A las 20:00 llegamos al aparcamiento. ¡¡¡Trece horas y quince minutos!!!. Estiramos un poco, y al coche. Ha sido un gran día de montaña tranquila, sin sobresaltos ni pasos difíciles, pero ha sido un día largo, muy, muy largo. La carreterita que desciende hacia Bielsa es una delicia. Todo muy verde. Las montañas calizas de Pineta, preciosas. Y qué decir de la música que nos ha preparado Carli para el viaje: nada menos que Leonard Cohen y su Gira Mundial. Pineta total y Javier Más con su laúd. Nadie puede dar más.
1 julio 2011. Carli, Rafa, Fernán, Enrique.

2011-07-08

Dedo de Monte Perdido (3188 mts) chimenea Izda.

La vía de ascenso recorre una recta casi perfecta
Vamos hacia Góriz desde Cuello Gordo
¿El tiempo existe per se o es una abstracción inventada para medir el cambio de las cosas? Si la geometría fractal es capaz de inferir patrones regulares en el caos aparente ¿existe realmente el caos o es una abstracción inventada para justificar la incapacidad de encontrar armonía? Estas y otras reflexiones similares se cruzan en una conversación relajada con Pedro, reposando en la pradera de Goriz, tranquilamente, sin obligaciones ni otra cosa que hacer que dejar pasar ese tiempo cuya existencia cuestionamos … observando una larga puesta de sol desde nuestra tienda de campaña al pie del Monte Perdido.

Ordesa desde la senda al refugio
 El refugio de Goriz estaba completo y hemos tenido que subir desde Nerin cargados como mulos con tienda, sacos, aislantes, piolet, crampones, dos cuerdas y todo el material de escalada al completo. Pero a cambio, ventajas de la tienda de campaña, podemos dormir muchísimo mejor que si estuviéramos en el refugio, al que vamos a desayunar a las 6:30 previa cola de 15 minutos para servirnos el café.
Un sarrio vigila su territorio ¿suyo? ¿nuestro? ¿Parque Nacional?
Acampamos cerca del refugio de Góriz
Con la puesta de sol baja mucho la temperatura
Dejamos el refugio (2160 mts) y comenzamos, de nuevo cargados como mulos pero a buen paso, por la normal del Perdido, entre alpinistas y senderistas con zapatillas de trekking. Hacemos un descanso al llegar al Lago Helado (2980 mts) y tomamos la normal al Perdido por la Escupidera.
Dedo, Brecha y via normal a Monte Perdido por la Escupidera
Lago Helado, última parada
A 3100 mts abandonamos la huella, extraña sensación la de salirse del camino, y giramos a la izquierda hacia unas barras rocosas, yo algo inquieto porque no me gustan nada estas pendientes heladas donde los crampones apenas dejan marcadas las puntas. La inclinación es fuerte al principio, 45º, la atravesamos con piolet-ancla, luego más fácil, hasta llegar a la gran brecha que separa el Dedo del Perdido.
Al llegar a las barras rocosas, abandonamos la normal
Extraña sensación la de salirnos del camino frecuentado
Una vez en la base del Dedo, nos instalamos en la rimaya que aquí tiene como un metro de profundidad, calzamos los pies de gato y patinando, nos acercamos a la chimenea, en la foto, la de la izquierda, la que sube todo recto hacia la cima.
La pared desde abajo, la roca es mejor de lo esperado
Montamos la reunión y como de costumbre, el primer largo me toca a mí. Se me hace un poco dura la salida de la rimaya, no acabo de pillarle el tacto a la roca fría, pero a los 5 mts ya empiezo a disfrutar. Subo por gradas fáciles, no encuentro una reunión que se supone que está por allí, consigo meter un friend en una buena fisura (la única buena de toda la vía) y tiro directo hacia arriba a través de la canaleta que recorre toda la pared.
.... y la pared desde arriba
La roca se rompe con facilidad pero resulta mejor de lo que nos esperábamos, precisamente por eso llevamos pies de gato, no por la dificultad de la vía, sino para apoyar lo mínimo en las presas.

Reunión en la cima
Sigo para arriba, dificultad entre PD+ y III- hasta que veo un gendarme con cordinos y como estoy sobre aviso, NO me dirijo a él; he leido varias reseñas indicando que es un buen punto de reunión pero conduce hacia la peor y más descompuesta roca de la pared. Estoy avisado.




Pedro con el Cilindro al fondo
Cuando llevo 15 mts desde el friend, no encuentro ningun cordino de seguro, meto un fisurero (que luego se saldría) pero un poco más arriba veo un hermoso ¡¡¡ clavo !!!. Por supuesto que me dirijo allí sin pensarmelo dos veces, está al comienzo de un diedro III+ bastante vertical y sigo porque puedo hacer oposición y pisar menos las presas; a mitad del diedro aumenta la verticalidad, incluso extraploma un poco ¿IV-? pero veo un cordino para asegurar, subo un poco más, alguna presa se rompe pero estoy prevenido y .... cima. Buena reunión de cordinos con maillon para rapelar.
El Perdido todavía se eleva casi 200 mts sobre nosotros
Le grito a Pedro, que como no está asegurando en mi vertical por la caida de piedras, ni lo veo ni lo oigo. Tirando de la cuerda, nos entendemos y comienza a subir, también disfrutando. Al llegar al diedro, me echa la bronca porque había una escapatoria fácil hacia la derecha y yo he tirado por lo más dificil, pero ... un clavo es un clavo. En la cima, ambiente hiper-alpino, fotos, abrazos y relax. Al descender en rapel, comprobamos que el largo ha sido de 35 mts. 
Rappel en una sola tirada de 40 mts
 Metidos en la rimaya, recuperamos las cuerdas, tirando con cuidado para evitar la continua caída de piedras; para el descenso, le pido a Pedro que me asegure por la nieve (que a mi no me gustan nada las pendientes heladas …) y el va sobrao. 
Con nuestra chimenea al fondo
Como el sol ha calentado un poco, la nieve está en mejores condiciones de lo esperado, llegamos a la normal del Perdido y nos tiramos corriendo hacia el lago Helado. Descanso de media hora, refugio, cargar el resto del equipo de acampada y regresamos por la senda que se dirige a Cuello Arenas, luego Cuello Gordo y finalmente acaba en el bus turístico que recorre la pista de Diazas.
Retrocedemos hacia la via normal


Cilindro de Marboré
Las Tres Sorores son cuatro: Cilindro, Perdido, Soum de Ramond, Punta de las Olas

En resumen, que éste era uno de los escasos tresmiles que le quedaban a Pedro para completar los 212 del Pirineo; casi 212 tresmiles, casi 212 historias ...
Junio 2011. Pedro, Rafa
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