Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2011-06-14

Baraka (Taghia, Alto Atlas, Marruecos) 680 mts, 6c /7b

Hace pocos días encontramos una excusa/oportunidad para juntarnos algunos viejos amigos que hace ya unos cuantos años iniciamos la común afición de subirnos por piedras y neveros. El mejor de nosotros, también el más humilde, nos prometió una reseña de regalo para el blog, piada de sus escaladas en Taghia, en el Alto Atlas (Marruecos).
Al leerla no me sonaba demasiado esa vía ¿Baraka? Pero al buscar documentación, encuentro en la web GRIMPER AILLEURS la siguiente descripción que pone los pelos de punta: Baraka, 680 mts, 16 largos de 6c / 7b. Una vía extremadamente difícil, los siete primeros largos con dificultad entre 6b/6c y algún 7b, los nueve siguientes largos, relativamente más fáciles, unos de 6a, otros de 5º casi desequipados. Comprometida en el descenso y con el exotismo que ofrece la naturaleza virgen ausente de infraestructuras, asistencia, comodidades: todo un paraíso para Juan Luis.  
El acceso desde Marrakech a Zaouira cuesta unas 8 horas en coche o, mejor, todoterreno. De allí a Taghia, hora y media a pie. Y a partir de aquí sigue el estilo conciso y natural de Juan Luis:
Esta es la piada que me toca, una buenísima vía, quizás una de las mejores que he escalado nunca. Baraka, Taghia, Africa.

Aproximación
Desde la misma gite d’étape que nos acoge con tanto respeto y haciendo madrugar a Saïb que nos prepara el desayuno con el mismo mutismo con el que nos mira cuando regresamos por las tardes, salimos cuando despunta el mismo sol que nos calienta a todos.
Cruzamos el río que acompaña a los fresnos, vamos ganando altura por una senda salpicada de puentes “del cuarto milenio” cimentados con el caotismo de piedras superpuestas que coronan troncos retorcidos e inestables. Senda firme, pasillo de gentes de buen talante.
Barrancos impresionantes, muros irreverentes que retan al cielo, muros de escasas lamentaciones y allí está, nuestro espolón, mejor… de ellos, de los que aceptaron el reto absurdo de subir por donde quisieron.
Buena compañía, unos belgas que bromean sobre el cariño que profesan a nuestro duque de Alba mientras se aprietan los arneses. ¡hay que ver, cómo nos hacemos querer!.

Primer largo.
Aquí no regalan nada, los campos son de 100 kilos la hectárea, la roca es dura y compacta, para continuar en libre aquí te dejas la piel, te agarras a regletas que te hacen hervir los dedos, te saltas los seguros o no llegas a chaparlos, la caída …. respira, mejor piensa en el ahora, en esa regleta sucia, sóplala, aguanta, aprovecha lo que salga, un tronco retorcido para el dintel de la casa, una cenizas para resoldar el generador, un cordón para la carrucha de la tajadera, lo demás ya llegará.
Y llega. La reunión. Los dedos abrasan.  ¡jodér, sies be más!

Segundo Largo.
Menos mal que no me acuerdo de la reseña, siempre adelante, a seguir los parabuelos. Las niñas jugando a mamás llevando a sus hermanitos colgados de la espalda con enormes pañuelos, los chiquillos segando el trigo con hoces desdentadas, la escuela con clientela, y la duda, la compañera de miedo: ¿a qué enseñamos? y ¿qué enseñan?.
Las vías son muy duras aquí, este tramo era más suave.

Tercer largo.
Quizás este sólo sea de seis be, ¿sólo? ¡qué elitistas! Cuando llegamos siempre nos ofrecen té y unas galletas, pero nos decantamos por unas buenas cervezas y unos trozos de jamón y queso. Aquí no beben, no me extraña, cualquiera sube por la senda bereber a ver la res habiendo bebido.
Esta vez hemos salvado la dignidad de la cordada, menos mal que Ramonio tomará el relevo para los dos largos que vienen 7b y 6b.
Cuarto largo.
7b, aquí la gente es durísima.
Hemos escogido las vía más fáciles de Taghia y sólo damos la talla en la cena, con unos tragos y sentados a la luz de las verdaderas estrellas se escala mucho mejor.
Poder no podremos, pero lo intentamos, para eso somos caracoles, este 7b será para cuando estemos a su altura.

Quinto largo.
¿Tal vez fuera 6b?. quién sabe, para hablar con los nuestros hemos andado hora y media para llegar al collado donde tiene cobertura y mimetizado con el terreno se observa otro poblado, me vuelvo y veo un occidental con cascos con el móvil apuntando al cielo y bailando.
El paisaje es increíble, laderas pedregosas con un vello ralo de cereales raquíticos y sazonado de encinas milenarias con manicura bereber.
¿Hassan ? ¿Clinton… o era Obama ? ¿burocracia? ¿globalización? ¿demografía? ¿demagogia? ¿qué hemos creado, Ramonio? ¿una necesidad absurda ? ¿una realidad virtual y la hemos colado como real ? ¿Quién cercena nuestra libertad, Mohamed? ¿el poder? ¿la religión? ¿las costumbres, Alberto? ¿nuestros miedos? ¿es todo más sencillo, Candi?

Sexto largo.
La guinda, la esencia humana, lo olvidado. La respuesta.
Cada paso es un logro, cada chapaje… un éxito, cada día un triunfo, cada instante se saborea, se medita, se sopesa se ejecuta, un avance.
Los minutos llueven pero mi mente lleva impermeable, todo les cae a Ramonio y a Alberto que aguantan pacientes colgados de la reunión. ¿Una hora o son dos?
Tranquilo, piensa, aguanta, resiste, ¡estoy escalando!
¡Personas!. Bebés, niños, jóvenes, ancianos.
¡Personas!. Un día y otro día, beber, comer, dormir, enfermar, sanar, desear, amar, odiar, frustrarse, alegrarse.

Séptimo largo.
Ya no sé quién lo hizo, creo recordar que cogió la cabeza Ramonio y comenzamos a volar, los largos eran largos, como los rezos en los campos a cualquier hora, eso sí mirando a la Meca, pero rápidos como los gritos de las jóvenes en esos mismos campos o como las carreras de los niños detrás de los bombones .
Seguros... ya conocemos a Ramonio, asegurando la vía tanto como el tráfico en Marraquech, subiendo con la misma alegría que los niños a los fresnos de la riberas, con la misma sonrisa que se le escapa a nuestro exótico hablando de los placeres de la vida.

Octavo, noveno… enésimo largo
Casi 700 metros de vía y una cumbre. ¡qué alegría! Ya la disfrutaremos mañana, ahora hay que bajar, volvamos a la consciencia.

Gracias, Alberto, por el cortavientos que te dejó Candi y que no me he quitado en toda la vía.
A la caída del rappel tenemos compañía, tres bereberes estaban charlando apaciblemente y se ofrecen a guiarnos a la bajada.
Impresionante. Uno, el del gorro de lana, con las dos manos en los bolsillos, el otro sólo con una, la otra la lleva sujetando un tronco que lleva al hombro y nos van esperando mientras nosotros, aguerridos escaladores, vamos haciendo oposición con nuestras flamantes zapatillas para bajar por barranqueras naturales que nuestros guías han bajado saltando o corriendo mientras miran de reojo no les tiremos alguna piedra.
Nos dejan sanos y salvos al pie del barranco, se quedan a fumar una pipa antes de llegar a casa y nos despedimos.
Buena vía. Taghia es algo más que una escalada. Esto es algo más que una piada, es la fuga al papel de una de mis conversaciones mentales.

Ramonio, Alberto, el cortavientos de Candi y yo.

6 comentarios:

  1. Despues de leer esto (*) sólo me queda volver. El retorno del Jedi en Julio.

    (*)Es curioso y bonito; después de más de 30 años juntos, aún me sigues sorprendiendo. El texto es precioso. Algo de estilo se te ha pegado, je, je
    Pedro Pincho Pellejo

    ResponderEliminar
  2. Pues si, ese retorno tendrá que ser entre roca y nieve, ya no te valen cenas ni mojitos.

    Te estamos vigilando ....

    ResponderEliminar
  3. ¡¡¡Impresionante!!! Otro nivel. Aún recuerdo cuando te conocí en una ascensión con niebla al salvaguardia. Era 1986 y llevamos un pantalón corto y una mochila verde de boy scout(tengo la diapo) Las veces que he coincidido contigo en el monte las recuerdo con cariño.
    En cuanto al relato, sensacional.
    Un abrazo
    Enrique

    ResponderEliminar
  4. Juan Luis: He alucinado mas con las divagaciones mentales que con la adrenalina en el 7b!! Que barbaro!! Carpe diem.

    ResponderEliminar
  5. ¡Quietos todos en la mata!.
    Ni humilde ni na ,lo que soy es un poquitín inconsciente, como cuando empecé con la mochila de loneta verde ( ¿verdad Enrique? ).
    La vía tenía un largo de 7b que está clarísismo que no liberamos, ¡Ojalá! .
    Y las divagaciones ..... pues eso, lo que le viene a uno cuando le da por pensar en LA VIDA

    de todas formas muchas gracias por tanto halago

    un abrazo
    Juan Luis

    ResponderEliminar
  6. Buenos días a todos
    Taghia es un hermoso lugar conocido en todo el mundo por el arte de la escalada. Situado en la provincia Alto Atlas marroquí, Azilal. Está rodeado de montañas colosales y majestuosas que varían en altura desde 400 a 765 m. En cierto modo esto es un espacio fabuloso y tranquilo para disfrutar de la actividad de escalada en roca caliza de buena calidad. Soy Omar Rezki Taghia. Puedo subir entre los escaladores que necesitan una guía. Me nativa del lugar, que puede soportar su viaje a Marrakeche Taghia y Taghia a Marrakeche (hotel a Marrakeche, transporte, mulas, alojamiento, excursiones de montaña). Con precios razonables.
    CONTACTO: aquí está mi información
    E-mail: gite.climbing@gmail.com
    GSM: 00212617471659
    Facebook; Taghia Tourisme Omar Rezki
    Aduar Taghia Zaouiat Ahansal Azilal Marruecos
    Bienvenidos a todos en casa

    ResponderEliminar

¿qué te cuentas?

Temas relacionados