Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2014-03-05

Pelopin (2007 mts)


Cara Sur de Tendeñera, rebosante de nieve
 Este invierno está dejando pocas oportunidades para salir. La previsión es que hoy la mañana sea soleada, y aquí estamos en el parquin del Túnel de Cotefablo con el ánimo de ascender un clásico de esta zona situada al sur de las grandes cimas.
Parquin de Cotefablo
El paquetón de nieve es considerable, y está todo magnífico. Y es que la tarde anterior aún estuvo nevando por aquí. La ruta vemos que ha sido frecuentada y todavía se ven huellas de esquí que nos facilitan lo progresión con raquetas.
Pico Otal
Ascendemos muy suavemente por una pista que en principio va hacia el norte, y luego, en las proximadades del Collado de Cotefablo, toma dirección norte. Algunos atajos permiten cortar la pista, aunque no con pocas dificultades debido a la cantidad de nieve acumulada.
Atajando en la pista

Collado de Cotefablo (1600 mts)
Al llegar al collado de Cotefablo tomamos dirección norte, y el bosque desaparece prácticamente. Continuamos avanzando cómodamente por la trinchera abierta por los esquiadores. El paisaje se va ampliando a nuestra espalda, con una espectacular Sierra de Tendeñera rebosante de nieve.
Vaya merengue


Abandonamos la pista y comenzamos a ascender ya más seriamente hacia el SE. La nieve polvo total, aunque conforme ganamos altura encontramos zonas venteadas donde apenas se clavan las puntas de las raquetas. Aún así la progresión es agradable. Nos adelantan una pareja de Vascos que suben hasta la antecima Peña Ronata (1934 mts) e inician el descenso.
Al Este empezamos a divisar Ordesa
Peña Oturia, bien cargada
Desde aquí ya la vista se abre hacia el sur, destacando Peña Oturia, elevándose sobre el silencioso Sobrepuerto. Descendemos unos metros hasta el Collado de Otal e iniciamos los poco más de 100 mts que nos separan de la cima.
Pico Otal
Inconfundible Ordesa

Sobrepuerto
Un grupo de tres personas, dos esquiadores y un raquetero se nos unen en el último esfuerzo hacia la cima. En los últimos metros el hielo aflora, pero aún así alcanzamos la cumbre sin ninguna dificultad.
Sin pérdida
Ultima pendiente
La vista es inmensa hacia todos los lados, aunque destaca sobre todo las cumbres de Ordesa. Al sur, las nubes se agarran a las cimas dando un aire melancólico a la despoblada zona del Sobrepuerto. 
Cima (2007 mts)
Buena visibilidad. Hasta Posets y Eristes
En la cima sopla un fuerte viento que hace que abandonemos apresuradamente buscando el collado de Otal, donde habíamos observado que estaba más resguardado. 

Descendemos por el mismo itinerario de subida, y nos detenemos en el collado donde aprovechamos para echar un bocado. Allí volvemos a coincidir con los tres montañeros de la cima. Al mismo tiempo nos cruzamos con grupos de esquiadores que se dirigen a la cima. Nos sorprende que esta montaña esté tan solicitada. Y es que la gran cantidad de nieve hace que las grandes cumbres estén algo complicadas.
Otal, testigo mudo del Sobrepuerto
En el collado volvemos a ver a la pareja de vascos que han vuelto a ascender. Realmente motivados están estos chicos....
Zoom a la Brecha
Unos van, otros vuelven
Al llegar al collado de Cotefablo, abandonamos la pista y cogemos la traza de ascenso de los esquiadores, ahorrando una buena parte de recorrido, y llegando en un periquete a la carretera, atravesando un precioso bosque.
1 Marzo 2014. Fernán y Enrique

2014-01-08

Morca (2283 mts) por corredor Principal Oeste (PD+/45º)

El macizo del Moncayo siempre sorprende en invierno. Sus laderas apacibles del verano se transforman en duras pendientes de nieve que el cierzo, soplando a 100 Km/h, transforma en flechas, plumas y agujas de hielo. A esto se une un frío intenso y frecuente niebla para combinar el cóctel perfecto que obliga cada invierno a que los servicios de rescate hagan horas extras. 
Este último domingo de Diciembre el día está soleado, aunque muy muy frío; encontramos la pista asfaltada desde San Martín limpia de nieve, pero a partir del penúltimo aparcamiento está cerrada y tenemos que recorrerla haciendo equilibrios sobre el hielo, pues ya sería demasiado ponernos aquí los crampones que, a partir del Santuario, afortunadamente son imprescindibles porque así impiden el paso a los que no van bien equipados, que son muchos (raquetas, trineos ...)
Comenzamos a subir por el camino normal que conduce al pico principal o de San Miguel desviándonos casi al principio por la senda señalizada al collado Bellido. Nuestro objetivo de hoy no es, como en otras ocasiones, la vía del Cucharón a la cumbre del Moncayo, sino los corredores del circo de Morca. Comenzamos a caminar por el bosque, intuyendo la senda oculta por la nieve y la ausencia de huella y a los 40 o 50 minutos, atravesado por completo el circo de San Gaudioso, nos encontramos en las primeras laderas del amplio circo de Morca.
Al fondo se vislumbra la zona de los corredores central, este y oeste de Morca, conocidos a través de alguna reseña en internet. Nosotros vamos a explorar por los primeros que aparecen al llegar al circo. No tenemos reseñas ni opinión, pero parecen fáciles.
Y vistos desde aquí, parecen tener muy poca inclinación. Elegimos el que está a la izquierda de las rocas centrales, comenzamos a subir hacia la base entre canchales de una extinta morrena, pronto caminamos sobre la nieve helada, tan dura que los crampones apenas dejan marcas, no nos extraña no haber encontrado ninguna huella.
El silencio es brutal y la sensación de soledad gratificante, después de alejarnos del bullicio turístico del Santuario.

Acercándonos a las rocas centrales, los trozos de hielo que van cayendo hacen que caminemos con precaución y que nos alegremos de llevar casco. Pensábamos en una posible caída nuestra o de alguna piedra, pero no esperábamos la de trozos de hielo como piedras que caen pegando botes.
Ya dentro del corredor aumenta la inclinación, pero la sensación de seguridad es fuerte pues tanto crampones como piolet clavan muy bien.
El corredor tendrá una pendiente de 40º que va aumentando sin darnos cuenta porque tampoco es frecuente mirar para abajo mientras subimos, pero al hacerlo nos descubrimos en medio de un tobogán helado, fácil pero expuesto. Una caída no detenida en los primeros metros nos llevaría volando hasta Borja, con una cara como para hacerle la competencia al famoso Ecce Homo. 
El corredor, como veríamos más tarde, tiene unos 200 metros de alto, alcanza los 45º y, cuando la pendiente cede, quedan otros 100 metros más hasta la cumbre de Morca.
El corredor se va ensanchando, lo mismo que nuestras diferencias de criterio, Quique prefiere ir en diagonal a la izquierda y yo me siento más seguro trepando en mixto por algunas rocas cubiertas de hielo hacia la derecha. Cuando nos damos cuenta de nuestro alejamiento se acentúa la sensación de 'soledad acompañada' que es algo inquietante pues cada uno teme que resbale el otro.






Al cabo de los 200 mts estamos más altos que el collado, al que no es necesario llegar porque subimos directos a la cumbre. Tras el collado vemos un mar de nubes que cubre las tierras de Soria.
Muy cerca de la cumbre nos alcanza el viento de lleno. Atrás vemos la amplia cima de Lobera y  bajo nuestros pies una superficie surrealista de flechas de cristal heladas, modeladas por el cierzo y tan duras que los crampones apenas se clavan. 
Cima de Morca. Sol, mucho viento y frío, muchísimo frio. Unas pocas fotos y seguimos el cordal al Norte buscando el descenso por la ruta normal.
Durante unos breves minutos, aparece repentinamente la niebla, hoy no ha faltado de nada, pero el viento intenso enseguida se la lleva.
La orientación es sencilla pero no hay ninguna huella. Un poste señalizador con flecha que indica el descenso de la normal, está cubierto de hielo. Lo limpiamos como podemos a golpe de piolet para hacerlo minimamente visible.
Y con la vista del Moncayo al fondo, nos dejamos bajar con cierta lasitud casi en línea recta en dirección a los bosques cercanos al santuario. Una vez allí, encontramos de casualidad mesa en la Hospedería, pues está llena y no llevábamos comida. Huevos fritos, longanizas y cerveza. En la mesa de atrás, Juanito Oiarzábal, con cara de pocos amigos, no ha conseguido subir con con esquís. El Moncayo no es el K2, pero tiene sus peculiaridades y lo volverá a intentar unos días más tarde.
Al día siguiente veremos en las noticias un accidente descendiendo del Cucharón y es que el Moncayo, insisto, tiene sus peculiaridades.

29 Diciembre 2013. Quique, Rafa.

2013-12-31

Cherue (2195 mts)

Pic Lurien desde el pico Cherue
Como actividad prenavideña, la idea principal era ascender el Peyreget, pero dado que la carretera que desciende desde la frontera del Portalet parecía limpia de nieve nos animó a adentrarnos en el valle de Ossau, ya que hace tiempo teníamos en la reserva este modesto pico en cuanto altura pero grandioso mirador de los colosos de este valle, no en vano se sitúa en un punto estratégico, en el centro de una línea imaginaria que uniría el Pic Lurien y el Midi d'Ossau. 
Nueve kilómetros después de pasada la frontera llegamos a la central eléctrica de Camps, donde aparcamos y nos disponemos para ascender. Enseguida vemos varios grupos de franceses que nos confirman que estamos en el punto de partida.
Aparcamos junto a la Central Eléctrica de Camps. Nieve desde el inicio, nos calzamos raquetas
Hacia allí vamos
El sendero comienza en la misma carretera (1250 mts) introduciéndose en un tupido bosque de hayas. La nieve desde el mismo coche, por lo que salimos con raquetas desde el inicio, excepto Marta, que se irá turnando conmigo.
Varios grupos de franceses que estaban junto a nosotros se han ido dispersando y ahora ya sólo avanzamos nosotros cuatro por este fantástico hayedo de película.
El itinerario asciendo por un precioso hayedo
Vamos remontando cómodamente la ladera y poco a poco nos introducimos en el valle de Saoubiste, tomando dirección Oeste. Sobre 1700 mts. los árboles van desapareciendo, y al frente vemos ya las cimas que cierran el valle, destacando el pico que da nombre al valle
1700 mts. Dejamos atrás el bosque
El valle se va abriendo. Al fondo el  Pic Saoubiste (2220 mts)

Hemos entrado en una zona heladora donde hasta dentro de varias semanas no se verá el sol. Estamos en la vertiente Norte y aquí el sol no lo regalan. La nieve completamente polvo sin transformar. Marta se hunde pero avanza sin protestar, estamos cerca de la cabaña y allí le cederé mis raquetas.
A 1800 mts se sitúa la cabaña de Saoubiste, cerrada a cal y canto. Imagino que será refugio de pastores. Un breve descanso y continuamos hacia el Oeste, poco después la ruta gira hacia el Norte, menos mal que ahora nos va a dar el sol. Otras huellas van hacia el Sur, al cercano collado de Souzon para hacer travesía hasta Pombie. A nuestra espalda, la vista del Lurien se amplía con Balaitous y Frondellas.
La pendiente va aumentando a medida que nos dirigimos hacia el norte. El Pic Cherue no lo divisamos pero intuimos la cima por las huellas de esquís. Conforme vamos ganando en altura empieza a verse a nuestra izquierda la mole del Midi, como si de una aparición fantasmagórica se tratara. Impresiona, la verdad. Enseguida observamos la ruta normal desde el collado Souzon, y la oscuras caras Nordeste y Norte
Abandonamos el valle helador y recorremos palas soleadas agradeciendo llevar raquetas.
La cara Nordeste del Midí, impresionante, nos acompaña en el ascenso al cordal que va ganando fuerte pendiente.
Y por fin alcanzamos el cordal del pico Cherue que ya vemos hacia el Este. Es una simple loma de la que nos separa una redondeada antecima. 
La cima con sus 2195 mts pueden parecer modestos pero es un auténtico mirador de los colosos del estos valles franceses y, hacia el Sur, de la divisoria de los valles españoles de Tena y Aragón.
De izquierda a derecha, Lurien, Petit Lurien, Balaitous y Frondellas
Telera, Escarra, Pala de Ip
Acherito, Sobarcal, Petrechema
Imponente Midi d'Ossau
Después de comer y hacer varias fotos, esperamos que lleguen un grupo de franceses para que nos hagan la foto de grupo antes de iniciar el descenso.
Y con los últimos rayos de sol las sombras alcanzan estas laderas y la nieve recupera consistencia. Para bajar con mayor comodidad, cambiamos raquetas por crampones.
De nuevo en la cabaña, un pequeño descanso para seguir el descenso hasta el coche. 

Ya de regreso comentamos que al no recibir llamadas de casa, significa que este 22-dic no nos ha tocado la lotería, pero para nada nos sentimos desafortunados ¿o no?

22 Diciembre 2013. Marta, Fernán, Rafa, Enrique.
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