Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2026-01-25

Pico de Yésero (2005 mts)

 

Pico de Yésero. Detrás Pelopín, y más al fondo Cotiella

Hemos aparcado en la plaza de Yésero, bonito caserío a medio camino entre Biescas y el Puerto de Cotefablo. La idea es ascender el Pico de Yésero, que no deja de ser la cota norte del Erata, cuyo vértice geodésico, con 3 mts menos, ya hicimos hace tres inviernos Rafa y yo. Son montañas muy asequibles, que solemos frecuentar en invierno, sin peligro de aludes, y a las que podemos acceder fácilmente con raquetas. Salimos del pueblo, siguiendo el GR en dirección Broto. Ascendemos por una empinada calle que desemboca en una rampa cementada que accede a un pequeño campo de fútbol y un depósito de agua. Aquí comienza el sendero, que inmediatamente se introduce en un espeso bosque de pinos que cubre toda esta ladera norte de la montaña. Antes hemos disfrutado de las vistas hacia el norte, con la nevada Sierra de Tendeñera en primer término. Más al oeste, la Partacua apenas deja ver las laderas más próximas al barranco del Puerto, ya que las cotas superiores están tapadas por nubes. 

Peña Sabocos, vista desde Yésero

Salimos del pueblo en dirección Sur por camino balizado

Enseguida entramos en bosque que cubre toda la ladera norte

Perfectamente balizado

Llevamos las raquetas colgadas en la mochila sin tener claro si las usaremos o prescindiremos de ellas, ya que no sabemos a qué altura encontraremos nieve. El itinerario sigue siempre el GR en ascenso bastante llevadero. Sobre 1500 mts encontramos ya nieve, por lo que nos calzamos las raquetas. Un poco más adelante salimos ya a la loma en un collado, enlazando con el sendero que asciende desde el caserío de Espierre. Desde aquí ya vemos de nuevo, La Partacua, Tendeñera, y al sur la Peña Oroel. 

Antes de salir del bosque, ya calzamos raquetas

Enlazamos con la ruta que viene de Espierre y tomamos dirección E.

Al fondo, Peña Oroel

En primer término La Partacua cubierta. Al fondo, sin nubes, montañas de Formigal

Nosotros seguimos el itinerario hacia el Este, donde ya vemos que destaca el cordal del Erata (2003 mts). En un primer tramo, aún avanzamos alternando prado nevado con algún pequeño bosquecillo, aunque pronto quedan atrás y ya tenemos la loma nevada en dirección Este libre de obstáculos. Suave pendiente, no mucha nieve, pero la suficiente para avanzar con las raquetas bastante cómodamente por la ladera con las alzas puestas.  Sobre 1900 mts abandonamos el GR que se dirige un poco hacia el NE y seguimos rectos hacia la cercana cima.

Avanzamos hacia el E. Algunas estacas indican que seguimos por el GR

Vista atrás. Se adivinan el Valle del Gállego y Biescas

En este punto abandonamos el GR que se dirige hacia el Cuello de Otal. y seguimos en ascenso por la loma

La Sierra de Tendeñera

Desde el collado han sido poco más de 300 mts de desnivel que se nos hacen casi cortos. Alcanzamos la redondeada cima del Pico de Yésero (en algún mapa, Erata N.). 

Hacia el Sur se ve Peña Oturia

Ya casi estamos

Pico de Yésero (2005 mts). Atrás Erata (2003 mts)

Estupendas vistas. Al este, el Pelopín, y por detrás Cotiella; a nuestros pies la cabecera del valle de Otal, cuyo caserío no alcanzamos a ver (desde Erata sí que se aprecia). Al norte Tendeñera, y más allá Ordesa y las Tres Sorores entre nubes. Al oeste La Partacua, y al sur, algo velado por el contraluz del sol de invierno, Peña Oturia y Peña Oroel. No hace excesivo frío, pero sí  una brisilla que sopla de vez en cuando, y no hace que la estancia sea excesivamente placentera. 

Ambiente frío




Zoom a las Tres Sorores

Así las cosas decidimos descender y detenernos más abajo a echar un bocado. Bajamos por el mismo itinerario, siguiendo las huellas. Una vez abandonado el cordal, la brisa desaparece y podemos hacer un descanso. El resto del itinerario ya no tiene nada especial, alcanzamos el collado, y nos volvemos a introducir en el bosque. 400 mts de desnivel por la espesura, pero que en ningún momento se hacen pesados. Por fin salimos de nuevo a la rampa cementada y alcanzamos el solitario casco urbano de Yésero; alguna chimenea humeante se recorta contra el nevado Sabocos. Excursión muy bonita, sin sobresaltos, 870 mts de desnivel realmente agradables.

Descendemos por el mismo itinerario

Collarada aparece por detrás de la Partacua. En primer término, las puntas de Icún, Burrambalo y Petruso


Volvemos al Bosque

Llegando de nuevo a Yésero



Ya de vuelta, en Biescas, carajillo de Baileys en Ruba, recordando nuestra infancia (aunque en aquellos tiempos todavía no tomábamos carajillos).


15 Enero 2026. Fernán, Enrique

2026-01-19

Peña de Amán (1121 mts)

Salto de Roldán visto desde el Picón del Mediodía

En esta fría y ventosa mañana de Enero nos dirigimos a San Julián de Banzo, muy cerca de Huesca. La idea, acercarnos hasta la Peña de Amán, uno de los colosos que conforman el Salto de Roldan, icónica montaña junto a la capital oscense. El Salto de Roldán es un formidable estrecho por donde discurre el río Flumen. Dos peñascos de conglemerado lo forman, la Peña de San Miguel, al oeste, y la de Amán al Este. Entre las dos, una aguja esbelta pero de tamaño muy inferior a las anteriores y denominada como “el fraile”. Según la leyenda, el caballero de Carlomagno, Roldán, huyendo del enemigo, hizo saltar a su caballo entre los dos formidables peñascos para alejarse del peligro que lo acechaba. La Peña de San Miguel es de muy fácil acceso desde una pista cercana al pueblo de Sabayés, muy cerca del Puerto de Monrepós. Sin embargo, la de Amán está más alejada y además la culminación de su cima opone algo de resistencia. Así las cosas, Rafa, Carlos y yo, tras dejar atrás la población de San Julián y recorrer brevemente una buena pista entre campos, llegamos al  pequeño parquin (señalización a Picón de Mediodía y Peña de Amán). Comenzamos la marcha en breve bajada hacia el norte, dejamos atrás una gran cueva donde suelen recoger ganado, y cruzamos el cauce seco de San Martín de la Valdonsera. Comenzamos a ascender suavemente, dejamos a la derecha el itinerario señalizado al Picón y continuamos por terreno de monte bajo hacia el NO. 
Oquedad usada como aprisco para ganado

Al fondo, Picón de Mediodía

Tomamos el desvío a la izquierda

El Salto de Roldán, visible desde el comienzo

Cruzamos el barranquillo seco de la Cubeta y seguimos hacia el collado Frontón de Buesa. Antes de llegar al paso nos adelantan una pareja y perro, que van bastante rápido. En el collado dejamos a la derecha el itinerario que va hacia el río Flumen y comunica con la Peña San Miguel. Ascendemos ahora por un escueto bosquecillo que nos deja al pie del último resalte. La pareja ya acaba de bajar, lo que nos hace suponer que la trepada va a ser realmente corta.



Collado Frontón de Buesa y desvío a la derecha hacia el río Flumen

Nosotros seguimos de frente, ya en fuerte subida

Apoyando puntualmente las manos accedemos a una terraza que rodea el peñasco por el oeste. La vista hacia la peña vecina es sobrecogedora. Alcanzada la terracilla superior ya vemos las clavijas que nos permitirán acceder a la cima. Estamos en la cara oeste, por tanto nada de sol. Un fuerte y helador viento nos zarandea en la repisa. Otro montañero llega hasta este punto, aunque no llega a subir, dándose la vuelta. Sube primero Rafa, luego Carlos, y ahora me toca a mí. Por lo que he visto del ascenso de mis compis el problema viene en el primer paso, ya que la primera clavija está bastante alta. Asciendo sin grandes problemas, aunque nos hemos quitado los guantes para la trepada y las manos se quedan congeladas. 
En total son 4 o 5 clavijas


En la cima, unas cuantas fotos. La vista es fantástica, y el viento que sopla, también; parece que en cualquier momento pudiéramos ser arrancados de allí y lanzados al vacío. Así que vamos para abajo. 
 Contentos. Esta subida no la regalan!!

Por detrás se ve el paredón del Picón de Mediodía

Nos vamos....

...pero antes una última vista a la vecina Peña San Miguel

Ahora bajo  yo primero, luego Carlos, y finalmente Rafa, que por si acaso ha colgado de arriba un cordino que no llegamos a usar. (habíamos leído en alguna reseña que había un viejo cordino, pero nosotros no lo vimos). Descendemos de nuevo a la repisa inferior donde encontramos el sol, y a buen abrigo hacemos una buena parada. 




A resguardo del viento

De vuelta al collado Frontón de Buesa abandonamos el itinerario y cogemos la senda que va hacia el río Flumen con el fin de encontrar una buena vista sobre el acantilado. Bajamos unas decenas de metros, y como avanzamos por un buen bosque por la cara norte, no tenemos acceso a la vista del barranco, abandonando y ascendiendo de nuevo al camino. Retornamos hasta el parquin por el mismo itinerario de ida. 

Volvemos la vista atrás. Bonito peñasco

La Peña de Amán y la Hoya de Huesca, con el embalse de Montearagón al fondo

Descendemos el pequeño bosquecillo

Volvemos por el mismo itinerario. Ahí delante tenemos el Barranco de la Coveta y el sendero de vuelta

Una matinal perfecta. Una de esas cumbres a las que nunca vas porque te parece que es poca cosa, como si no mereciera la pena, pero como otras veces se ha demostrado, menos es más.

7 Enero 2026. Rafa, Carlos, Enrique

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