Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2022-11-04

Vuelta al Vignemale. Petit Vignemale (3032 mts)


 Hay lugares en el Pirineo que deberían ser de visita obligada por cualquier montañero. Son montañas que marcan la diferencia. Una de ellas, por lo menos así considerada por mí, es el Vignemale, y más concretamente la vista desde el refugio de Les Oulettes hacia la cara norte. Creo que estaremos de acuerdo que la imagen de  los paredones  elevándose en vertical un millar de metros sobre el llano donde se asienta el refugio es de lo más. Y si además hemos podido disfrutar de algún libro de los que narran las aventuras de los primeros pirineístas en estas paredes, pues mejor que mejor.
Así las cosas, hace tiempo que le daba vueltas a la idea de hacer la vuelta al Vignemale. Por fin se alinearon los planetas y me encuentro en el parquin de Bujaruelo con mis hermanos Carli y Fernán. La pena es que Rafa, que hasta última hora había sido coorganizador de la excursión, no puede venir por un inoportuno esguince en el pie. Una pena.
Partimos del mesón de Bujaruelo y tras cruzar el puente románico tomamos un sendero a la izquierda. Ascendemos suavemente por la margen izquierda del valle del Ara.
Puente románico. La mayoría de itinerarios parten de este punto

Al principio, el itinerario atraviesa bonitas praderas y bosques

El Ara es posiblemente el único gran río pirenaico sin regular en sus 70 km desde que nace al sur del Pico Alphonse Meillón hasta su desembocadura en Aínsa, donde se funde con el Cinca. En el alto valle del Ara, que recorremos íntegramente desde Bujaruelo hasta su nacimiento, en  14 km de recorrido no hay ningún núcleo habitado, tan sólo las cabañas de Ordiso y Cerbillonar, las cuales vamos dejando atrás en nuestra larga ascensión. Encima de esta segunda se eleva la cara española del Vignemale o Comachibosa, que le dicen en Aragón. Hace años, con Pedro realicé por esta vertiente salvaje una super ascensión al Cerbillona a través del corredor de la Moskowa, itinerario por donde se realizó la primera ascensión documentada a la Pique Longe de Vignemale.
El macizo de Vignemale ya se hace visible, aunque todavía muy lejano


Cabaña de Cerbillona

El circo del Ara es grandioso, con cumbres bellísimas pero quizás poco conocidas, dada la gran distancia que la separa de las bases  a este lado de la frontera. Destacan el Pico Neberas, el Grand Pic d’Arratile, el Pic d’Alphonse Meillon, la cresta Chabarrou, nombres que habíamos visto en los mapas,  allí donde parece acabar todo, y por fin les poníamos cara.
Vista atrás. Sobre la margen derecha del valle aparecen cumbres del Balneario de Panticosa

Poco antes de llegar al Circo. Pico de las Neveras y Gran Pic d'Arratile

Circo del Ara. Pic Alphonse Meillon y cresta Chabarrou

A la derecha del circo y ya en fuerte pendiente alcanzamos otro punto muchas veces escuchado pero también desconocido, el Puerto de Los Mulos, collado fronterizo desde donde ya se intuye el emplazamiento del refugio de Les Oulettes de Gaube, y comienza la visión de la cara Norte del Vignemale.
Desde la cabecera del Ara subimos hacia el Puerto de los Mulos

Puerto de los Mulos (2645 mts)

Primeras vistas de la cara norte del Vignemale

Algo más de 400 metros de fuerte descenso nos sitúan en la llanura donde se ubica el refugio. Muchas veces hemos visto esta imagen en fotos, ya que como he dicho es un icono del Pirineo, pero estar al pie de estas montañas es otra historia. La vista desde el refugio es espectacular.  En el refugio había bastante gente para ser un día laboral, pero la atención fue fabulosa, las guardas, dos chicas muy amables, nos sirvieron una cena estupenda que fue el remate a la bonita jornada que ya finalizaba. Las últimas luces sobre la muralla del Vignemale coincidieron prácticamente con el toque de silencio y el apagado general de luces.
Sin comentarios

Llegando al refugio de Les Oulettes de Gaube



Desde la terraza del refugio

A la mañana siguiente, tras el desayuno empezamos a caminar en dirección sur por un trillado camino hacia la Hourquette de Ossoue, pero mientras caminábamos la luz del amanecer iba tiñendo en un dorado increíble todas las cumbres, primero la parte más alta, y luego descendiendo hacia abajo. Nos hartamos de hacer fotos. Total que así de entretenidos, superamos los más de 600 mts que nos separaban del collado, desde donde ya asoma muy cercano el refugio de Baysellance.
Primeros rayos de sol sobre La Pique Longue

Hacia el oeste, Pic d'Ossoue, Puerto de los Mulos y Chabarroud


Cerca de la Hourquette d'Ossoue. Rampa al Petit Vignemale

Cara Norte y glaciar del Petit Vignemale

Desde la Hourquette d'Ossoue, refugio de Bayssellance

Hacemos un alto en nuestra ruta circular para acercarnos al Petit Vignemale, una cumbre bastante frecuentada como podemos ver, y de muy fácil acceso. Dejamos las mochilas en el collado y emprendemos la subida por una rampa de 300 mts de desnivel que nos deja en la cima (3032 mts). La vista es impactante: el coll de Glaciers a nuestros pies, la Aguille de Glaciers, bajo la cual una cordada prepara el ascenso. En fin, un paisaje grandioso, con la N. del Vignemale, por donde discurren emblemáticas vías de escalada, casi al alcance de la mano. Me quedo perplejo de ver el retroceso glaciar, ya que desde aquí apenas se ve la parte inferior de la lengua del glaciar. Yo estuve aquí mismo con Pedro y Rafa en el 2009, y después de ver las fotos de aquella excursión, la diferencia con respecto ahora es abrumadora. Carli, que también estuvo años atrás me comenta lo mismo. En fin, es lo que hay
Ascendiendo al Petit Vignemale

Cima. Enfrente Monferrat, y a la derecha collado Glaciares y arista a la Espalda Chausenque

En la cima. Foto sacada por José, el de La Rioja

Descendemos de nuevo a la horcada y nos acercamos hasta el refugio  Bayssellance, , donde  hacemos una parada y nos tomamos unas cervezas con sirope de  limón que nos sabe a gloria bendita. Allí nos despedimos de José, un riojano con el que hemos compartido la noche anterior y la cima del Petit. El seguirá nuestro itinerario, pero aún se queda a dormir en Baysellance para hacer la Pique Longue al día siguiente.
Descendiendo. Al fondo el Valle de Ossoue

Tras la Hourquette desaparece la cara norte del Vignemale. Hasta la próxima


Continuamos ya por el camino en fuerte descenso por todo el valle de Ossoue. Al fondo vemos nuestro siguiente punto de parada, la presa del embalse, siempre a la vista, incluso desde el Petit Vignemale, pero siempre lejano. Se nos hace muy largo, pero al final alcanzamos el llano donde se ubica el embalse y cruzamos al otro lado de la presa, donde nace el sendero que transita todo el valle de La Canau hasta el collado fronterizo de Bernatuara. Pero antes reparamos fuerzas junto a la presa, viendo casi las últimas imágenes del macizo del Vignemale, concretamente la cara E. del Petit Pic.
Descendiendo, vemos silueteado un paisaje de sobras conocido

Al fondo Monferrat


Embalse de Ossoue, y últimas vistas de la cara E. del macizo

Después del largo descenso de 1200 mts desde el Petit Vignemale nos toca ahora una subida por ell valle de Lla Canau. Éste es un ejemplo claro de valle glaciar, con su forma de artesa. Un valle verde, paraíso de las vacas, como muestra la cantidad de ellas que se ven pastando, y con un magnífico sendero que asciende suavemente los casi 500 mts de desnivel que separan la presa del collado de Bernatuara. Es un valle bastante frecuentado por franceses, como podemos comprobar por los grupos que nos cruzamos y que seguramente vienen de visitar el lago fronterizo de Bernatuara.
Cabaña de Lourdes. Al fondo estribaciones del Tapou

Valle de La Canau o de Lourdes

Suaves pendientes hacia el collado Bernatura ( a la izda)

Llegando al collado de Bernatuara

La ascensión hasta el collado, a pesar de llevar ya una buena paliza, se nos hace menos dura de lo previsto. Por fin llegamos al collado, al lago, ubicado en un cráter casi perfecto, y tras descender a él y enfilar ya el descenso final a Bujaruelo, aprovechamos para hacer un buen descanso y comer algo. Ya todo bajada, pero ojo, mil metros nos separan todavía del parquin, y alguno va muy tocado. El descenso lo hacemos despacio, ya vemos que llegaremos antes de anochecer, así que nos tomamos nuestro tiempo. Rafa y yo estuvimos hace dos meses en este mismo lugar cuando ascendimos el Pico de Bernatuara desde Bujaruelo. Quién me iba a decir a mí que en tan poco tiempo iba a volver por estos lares…Por lo menos la temperatura de hoy es mucho más llevadera. Los mil metros van cayendo uno a uno, y según lo previsto alcanzamos el fondo del valle, a la altura de las torretas eléctricas. Atravesamos un bosque, el barranco, y enfilamos el último tramo que se nos hace realmente pesado. Pero todo tiene un fin, y poco antes de anochecer alcanzamos la pradera donde se asienta el refugio de Bujaruelo y el parquin.
Ibón de Bernatuara

Desde el collado sur del ibón. Todavía nos queda un largo descenso de 1000 mts

En resumen, una actividad que nos ha dejado muy satisfechos, y algo cansados, ya que en las dos jornadas hemos caminado 39 km con un desnivel positivo acumulado de 2800 mts. Hemos recorrido el valle del Ara hasta su cabecera, dormido al pie de la mítica cara Norte del Vignemale, y como complemento, ascendido al Petit Vignemale, para luego descender por el Valle d'Ossoue y completar el círculo regresando a Bujaruelo por el Valle de La Canau o Lourdes y el ibón de Bernatuara. Experiencia que no creo que olvidemos.




20-21 Septiembre 2022. Fernán, Carli, Enrique

2022-10-14

Tuca Blanca de Paderna (2847 mts)

Tuca Blanca de Paderna (foto desde la Cresta de Portillones. 2021)

Final de agosto, Carli quiere hacer una excursión con nosotros, pero yo tengo carrera el sábado y no puede acercarse al final de la semana, el martes es el único día que la meteo es buena. Solo nos falta elegir el lugar, hay varias opciones pero al final nos quedamos con La Tuca Blanca de Paderna, pico que resalta por su color blanco dentro de un mundo de granito gris. La verdad es que se ve desde muchos lugares, incluso desde el lejano Puerto de Sahún  su brillo no pasa inadvertido.
Dejamos el coche en el vado del Hospital de Benasque. Desde allí nos acercamos al Hospital desde donde sale la ruta que hemos elegido. Vamos a seguir un track que sale a la derecha de la carreterita de la Besurta, que nos lleva hasta el final de los tubos de Paderna. Dicho tramo lo recorrimos el año pasado de descenso (Desde la Tuca de Paderna) y, al igual que la otra vez, nos perdemos y no encontramos bien el camino. No está bien indicado y avanzamos como podemos ascendiendo empinadas pendientes de hierba hasta que encontramos la verdadera senda y las pértigas de nieve. Justo antes de llegar al tubo inferior nos desviamos hacia la derecha siguiendo el track, el itinerario  avanza entre rododendros de manera muy incómoda y muy lenta. Ni rastro de senda ni hitos.
Comienzo muy enrevesado, sin senda ni hitos, siempre hacia el sur. Al fondo vemos Mall Pintrat y cresta Estauas

En algunos tramos nos tenemos que emplear a fondo

Conseguimos salir una zona más amplia de prados con algunas charcas. Parece que desde el otro lado (subiendo directamente desde Plan d'Estan) también podríamos haber accedido hasta aquí, como hemos visto posteriormente). Al ver el mapa, creo que esta zona más llana es la llamada Pleta de Paderna.
Por fin un respiro, y dejamos atrás la exuberante vegetación. Al fondo a la izquierda, la pedrera que seguiremos hacia el Forau Tancau, que se encuentra justo detrás

Algunas charcas en la Pleta de Paderna

Desde allí todo es más cómodo y enseguida, dejando atrás una pedrera llegamos al siguiente llano, donde se encuentra  Forau Tancau. En las zonas montañosas de caliza, como es ésta, es común la formación de simas. Aquí nos encontramos un gran agujero donde se filtra el agua proveniente del ibón del mismo nombre, y vuelva a aparecer varios kilómetros más adelante. El sistema de Alba está considerado por los espeleólogos como un verdadero universo subterráneo donde las aguas del vecino valle de Alba se filtran y aparecen en las llamadas Fuens de Alba, en la ladera izquierda del Valle del Ésera.  En este caso, y según hemos leído, también las aguas del Forau Tancau que a nuestros pies desaparecen, vuelven a aparecer en las mencionadas Fuens de Alba.
El lugar es precioso, el ibón, el Forau, y las murallas de las dos Tuquetas que se elevan sobre nosotros. Aprovecharemos para hacer una parada y reponer fuerzas.
Hacia el Forau Tancau. Curioso valle situado entre la Tuqueta Blanca y la Tuca del Ésera, dos de las hermanas, que junto con la más oriental Tuca de Paderna forman la trilogía de las Tres Hermanas

Último resalte para acceder al llano donde encontramos el Ibón y el sumidero del Forau Tancau

Las aguas del ibón desaparecen en esta sima de considerable profundidad

Ibón del Forau Tancau. Al fondo la brecha que tenemos que alcanzar seguidamente

A partir de aquí nos tenemos que dirigir hacia el collado que se encuentra entre la Tuqueta Blanca y la Tuca Blanca de Paderna. La pedrera se asciende mucho mejor de lo que parecía en la distancia y en poco rato llegamos arriba. Desde el collado vemos ya el valle de Alba con alguno de sus lagos. Ahora hemos de  descender un poco hacia la derecha para acercarnos a una especie de muralla o lomo de la Tuca Blanca, que todavía no vemos.
Llegamos a la brecha

Vamos en busca de la Tuca Blanca. Atrás quedan el collado y la Tuca del Ésera.

Ahora tenemos vista ya hacia el SO.

La Tuca Blanca se ve impresionante. Una gran mole de caliza blanca de formaciones muy curiosas. En etimología montañera hay muchas otras tucas blancas pero ninguna como ésta, blanca siempre, en invierno y en verano. Resplandeciente.
Siguiendo la muralla llegamos a los pies de la Tuca Blanca, ahora el progreso se realiza a través de una pedriza fina, como arenosa, justo al pie de la enorme pared. Tenemos que ir hacia el collado que separa la Tuca del Pico de Alba.
Poco antes de llegar al collado hay que desviarse a la izquierda para acceder a una chimenea que nos lleva prácticamente hasta la cima. Tiene alguna trepada pero sin complicación. Aún así, mejor no mirar mucho atrás. 
Por fin aparece la Tuca. Ahora ascenderemos el lomo de la derecha e iremos hacia ella

Allá vamos

La montaña impresiona, menos mal que sabemos que tiene un punto débil que permite su ascenso. Nos acercaremos casi a la cresta que la une al Pico de Alba.

Un poco antes de llegar a la cresta, una chimenea se abre en la muralla y permite el ascenso

La progresión es más fácil que lo que se ve en la foto. Aún así, el vacío se va haciendo importante

Tras completar la fácil trepada (unos 100 mts) accedemos a la cima, compuesta por bloques redondeados de color blanco que recuerdan a los huevos de dinosaurio. Realmente una montaña extraña, pero muy bella. La situación de la Tuca, en medio de todo, pero a una distancia perfecta, hace que las vistas sean fantásticas, sobre todo hacia las Maladetas y el Pico de Alba, aunque no desmerece para nada la que se ve hacia el oeste, con los picos de Remuñe, Perdiguero, etc.
Muy cerca, al norte, la Tuqueta Blanca

Una cima muy curiosa. 2847 mts.

Hacia el E. Tuca de Paderna 

Valle de Alba. Por aquí descenderemos para completar la circular

Enrique, Marta, Carli

Maladeta, Pico Mir, Muela, Diente y Pico de Alba


Curiosas formaciones rocosas. Parecen huevos de dinosaurio


Decidimos hacer una ruta circular por lo que el descenso lo haremos por el Valle de Alba. Destrepamos hasta el pie de la Tuca, y volvemos por el itinerario de subida, aunque al llegar al lomo lo dejamos a la derecha y empezamos un fuerte descenso por pendientes herbosas, al contrario que a la subida, profusamente amojonada. A nuestros pies, el ibón inferior de Alba sirve como referencia. Alcanzamos rápidamente la orilla y hacemos un pequeño descanso. Tenemos la impresión de que la exursión ya está prácticamente finiquitada. ERROR!!! Todavía tenemos que acercarnos al Turonet de Alba y lo peor, descenderlo.
Ya estamos abajo. Ahora seguiremos hacia la zona herbosa

Hacia el Valle de Alba. Al fondo, Posets

La esbelta cresta de Estauas, ascendida hace unos días (Pic d'Estauas S.)

Al frente, Valle de Literola


Ibón inferior de Alba

Camino claro en dirección a la Canal del Turonet. Al fondo Valle de Remuñe

A partir del Ibón seguiremos por la ruta clara hacia el Turonet y los Baños de Benasque. La bajada por la canal del Turonet es un tramo que siempre se nos atraganta, a la fuerte pendiente por terreno resbaladizo se le une que a estas alturas ya estamos bastante cansados. 
Como el coche está en el Vado del Hospital, nos desviamos por el camino que sale de los Baños hacia el Hospital. Nos parecía que ya estábamos pero nos quedaban 4 km de propina muy largos. Un sube y baja entre bosque que nos acumula otros 100 metros de desnivel. Por fin tenemos a la vista el parquin al que llegamos minutos después.
Llegando al Turonet de Alba

Después de descender el infame canalón llegamos al camino que comunica Baños con el Hospital de Benasque. En el letrero alguien que no tuvo experiencias agradables añadió algunos adjetivos

Desde el letrero todavía nos faltan 4 km para cerrar el círculo. Se nos hicieron muuuy largos.

Por fin, ya tenemos muy cerca el parquin del Vado de Llanos

La Tuca Blanca es una de esas montañas que la ves prácticamente desde cualquier lugar del valle de Benasque. Una cima que siempre la tienes en cartera, pero por fin hoy le ha tocado el turno. Y realmente vale la pena. Una circular que permite recorrer una zona raramente visitada, y que es un verdadero paraíso geológico. Solo la visita al recóndito Forau Tancau ya merece la pena, pero si le añades la ascensión a esta curiosa y bonita montaña blanca entre los oscuros granitos de la Maladeta, todavía lo merece más. Fueron 1300 mts de desnivel y casi 11 km. de marcha, la mayor parte fuera de sendero.
30 Agosto 2022. Carli, Enrique, Marta

Temas relacionados