Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2026-08-28

Aragüells (3048 mts), Aguja Juncadella (3021 mts)

Desde el Aragüells, Cresta de Cregüeña al Pico Maldito

Hoy, después de varios años de ausencia vuelvo al Circo de Coronas. Lo hago con Marta y David, aunque ahora recuerdo que no hace mucho estuve con Marta en las Agujas Argarot después de una dura aproximación en bicicleta hasta el refugio de Vallibierna. La vista hacia el Aneto, en la vertiente norte, con su exiguo glaciar, desde Aigualluts, es la más bonita desde el punto de vista fotogénico; pero si vemos más allá del puro paisajismo, la vertiente sur, con el Circo de Coronas, es fascinante. Su “majestad” flanqueada por las erizadas crestas de Cregüeña, del Medio y de Llosas. Es un auténtico desierto de piedras en las que resaltan los tres azules ibones de Coronas. Hemos elegido el Pico Aragüells, el más asequible en cuanto a desnivel y dificultad del Circo.

Estamos en plena temporada vacacional, por lo que para ascender por la pista de Vallibierna no queda más remedio que coger el bus. Lo hacemos desde Benasque para evitar problemas de overbooking, y menos mal, porque todos los que esperaban en la parada de Senarta no cabían, y algunos quedaron fuera.
Comenzamos a caminar valle arriba y enseguida tomamos a la izquierda el camino a Coronas. La ascensión, aunque tiene buena pendiente y algún tramo de piedras, es muy llevadera hasta el primer ibón, todavía en sombra cuando lo alcanzamos. A la derecha se eleva el comienzo de la arista de Llosás, con las Agujas de Argarot encima de nuestras cabezas. 
Parte inferior del valle de Coronas

Abajo queda el valle de Vallibierna

Ibón inferior de Coronas

Continuamos hacia el oeste, donde el Aragüells parece cercano, aunque no tanto, un inmenso pedregal nos separa de la cumbre. Seguimos los hitos abundantes, abandonando la ruta hacia el Aneto a nuestra derecha. Enseguida avistamos el lago intermedio de Coronas. La Cresta de Cregüeña hacia el Maldito se alza frente a nosotros a la derecha del collado de Cregüeña, siempre visible que cuesta alcanzar más de lo que pensábamos. 

Aragüells y Juncadella

Atrás queda el primer lago de Coronas y la Brecha Inf. de Llosás

Collado y Cresta de Cregüeña al Pico Maldito. Buen pedregal

Segundo lago de Coronas y Cresta de Llosás al Aneto


El deambular por los “pedregoles” se hace eterno. Por fin alcanzamos el cuello y damos vista al magnífico ibón de Cregüeña, el más extenso de los lagos no embalsados del Pirineo. Ascendemos el centenar de metros que nos separan de nuestra cima sin grandes dificultades, aunque es necesario echar alguna mano a la roca en los metros finales. 

Llegamos al collado de Cregüeña y comenzamos la ascensión de la pala cimera

Al fondo, siempre presentes, las Agujas de Llosás y el Aneto

Y más atrás, la mole del Vallibierna

Llegando a la cima, se amplían las vistas, Le Bondidier, Sayó, Cordier


Pico Abadías, collado y Pico Maldito. En primer término, arista de Cregüeña

Estupenda vista en un día completamente despejado. Tiramos algunas fotos y emprendemos el descenso por el mismo itinerario. La intención es alcanzar la Aguja Juncadella, al norte del collado, y donde realmente empieza la arista de Cregüeña, así que alcanzamos el paso y en vez de seguir por la arista hacia esta segunda cumbre, descendemos una veintena de metros para luego girar a la izquierda rodeando las dificultades hasta alcanzar una ladera pedregosa que sin ninguna dificultad nos alza hasta la misma cima, siguiendo algunos hitos. 

Descendemos

Enfrente tenemos la Ag. Juncadella. Bordearemos los escarpes por la derecha

Atrás ha quedado el Aragüells


Aneto, siempre el Aneto

La vista, similar a la del Aragüells, aunque se domina el extenso ibón en su totalidad. La continuación se ve reamente fiera, y eso las siguientes agujas de Cregüeña y Haurillon se solapan con la mole del Pico Maldito. Buenos recuerdos de mis ascensiones a estas cimas con Pedro y Rafa, y como no, la fantástica ascensión al Maldito y Cresta del Medio con Pedro. Un pequeño descanso y retomamos el descenso. 

Cima de la Aguja Juncadella

Aneto. A la derecha, Pico Tempestades


Desde Juncadella,  vista a Aragüells y Cresta Estatats


Ibón de Cregüeña. Imponente

Atravesamos todo el pedregal siguiendo los hitos hasta llegar a ibón inferior, donde efectuamos una “buena parada” al tiempo que nos rehidratamos con la fresca agua de lago. Llevamos un montón de horas a sol y la verdad es que calienta lo suyo. 

Descendemos.  Allí queda el Aragüells



Juncadella, Cregüeña, Haurillon. Arista de Cregüeña

El resto del descenso se hace más tedioso de lo esperado, incluso parece que los tramos de pedregal han crecido con respecto a la matinal. Por fin alcanzamos la reparadora sombra del bosque en último tramo antes de llegar a refugio de Coronas. Como todavía tenemos tiempo hasta la salida del bus aprovechamos para remojarnos los pies un buen rato en fresco torrente de Coronas.
Ibonet de Coronas


Esperando el bus

Excelente la experiencia de volver a estos lugares, y en muy buena compañía. El recordar todas las aventurillas vividas en el circo de Coronas ha sido muy agradable para mí. Interesante desde el punto de vista geológico, en el epicentro sur del Aneto, con sus morrenas, lagos, crestas y paredones, y rodeado de las grandes cumbres. Sin entrar en detalle de listas de tresmiles, oficiales, oficiosas, en revisión, etc; el caso es que este circo lo forman una veintena de puntas que superan esa cifra mágica, y no sé, desconozco, si hay otro lugar con tanta concentración de tresmiles.

Pico Vallibierna desde refugio de Coronas

18 Agosto 2026. Marta, David, Enrique


2026-08-02

Bazillac (2976 mts) Intento

 

Bazillac. Nos dirigimos al extremo derecho de la montaña

Bazillac,esta montaña de aspecto inexpugnable que, aunque pueda parecer extraño y no creo que me equivoque si afirmo que la mayoría de los centenares de personas que cruzan cada año la Brecha de Roland sepan de su existencia. El hecho de que le falten 24 mts para la cifra mágica, y estando situada entre montañas archiconocidas como el Casco o el Taillón, le han llevado al ostracismo. La prueba es que apenas hay unas pocas entradas en internet. Tan solo el Espolón Clos, vía de alta dificultad para alcanzar la cima desde la brecha, es conocida. Pero como dice Pedro, los buenos hacen mucho y escriben poco. Hubo un tiempo que esta cumbre se llamó Cima entre Brechas, pero posteriormente recibió el nombre de Pointe Bazillac, en honor a Jean Bazillac, que junto a Celestin Passet hicieron la primera ascensión en 1887. 
Las excursiones con base en Gavarnie tienen algo de exótico. No en vano, las 5 h. de coche desde casa te podrían trasladar a muchos cientos de kilómetros, aunque tan solo estés a un paso de distancia del Parque Nacional de Ordesa. Pasar la noche en Gavarnie ya merece la pena. Una cena en la terraza de un restaurante con vistas a los Astazus y la cascada del circo ya hace olvidar las penurias del viaje.
Gavarnie

Atardecer en el circo de Gavarnie

Son las 6,30 de la mañana y ya estamos en el collado de Tentes, donde dejamos el coche. Unos minutos después iniciamos la marcha hacia el cercano puerto de Bujaruelo. Llevamos las mochilas con 10 kg de peso que en la primera arrancada crees que no vas a poder ni andar unos metros, pero luego…, pues no queda más remedio. Cuerdas, material de escalada, piolet, crampones. Menos mal que estamos hablando de que el desnivel previsto será de 700 mts. 

Hacia el Puerto de Bujaruelo

A nuestra izquierda, Taillón y Gabietous. Enseguida pasaremos por debajo de ellos, y los tendremos a nuestra derecha

Llegamos al Coll de Boucharo, como lo llaman los franceses, y girando 180 grados nos dirigimos en ligera subida bajo las cumbres de Gabietous y Taillón que ya reciben los primeros rayos de sol. Al este, el astro rey ha salido por encima del Pimené y ya empieza a calentar. Nos vamos acercando a la vertiente O del pico de Serradets, pero antes hemos de cruzar el torrente que baja del glaciar del Taillón.

Collado de Bujaruelo. El Sol aparece por detrás del Pimené. Vallèe de Pouey Aspe


Ya por la vertiente norte...

...bajo el Taillón y Gabietou

Al fondo, collado de Serradets, pero antes aún habremos de cruzar el torrente

Buscando los pasos más sencillos pasamos al otro lado, y una fuerte subida nos deja en el collado de Serradets junto al renovado refugio. Mucha gente en torno al edificio. Sin detenernos, tomamos la senda hacia la Brecha, que discurre por una morrena gris y polvorienta. La subida sería monótona si no fuera por las magníficas vistas hacia el circo de Gavarnie. 

 


El casi desaparecido glaciar del Taillón

Ya avistamos el refugio y las cumbres del circo
 
Rebasado el refugio ascendemos por la morrena hacia la Brecha

Vista atrás. Refugio y pico de Serradets

Al llegar a un gran rellano, previo a la última subida hacia la brecha, nos desviamos al oeste bajo la enorme pared norte del Bazillac. Algún hito indica la ruta, que no tiene más misterio que ir hacia una arista que cae al norte de nuestra montaña y que en todo momento es visible. Cruzamos algún nevero de poca inclinación sin que haga falta sacar el material de nieve. Alcanzamos la pequeña arista y damos vista hacia el glaciar (o lo que queda) del Taillón. Muy cerca, tras el Bazillac, el Dedo de la Falsa Brecha, que también pensamos ascender más tarde.

Abandonamos la ruta de la Brecha...

...y vamos hacia la derecha, bajo la muralla del Bazillac

Atrás queda la brecha

Llegando a la arista que se desprende hacia el norte. Ya vemos por donde hay que trepar

Estupendo mirador hacia el Dedo y Taillón

Hasta ahora el terreno ha sido bueno, pero ya en la pequeña arista vemos que ha cambiado. Gravilla gris patinosa que no inspira nada bueno. Nos equipamos para la escalada y ascendemos por la pequeña arista hacia la pared. Un paso algo estrecho hacia la pared nos hace sudar, ya que todo bajo nuestros pies se mueve. Tan solo hemos visto una reseña de la ascensión; son dos largos, que suman unos 70 m. Estamos a 2910 m.

 

Remontamos la arista hacia la pared

Ya estamos al pie del Bazillac

Pedro inicia la escalada hacia un lugar en el que sabemos hay un clavo. Rafa asegura, y yo, fotos. Ya vemos que la progresión de Pedro es penosa, tirando todo lo que pisa. El terreno, muy malo. Aún así llega al primer clavo, que según nos dice, no le ofrece ninguna confianza. Es un clavo muy antiguo y herrumbroso.  Las piedras siguen rodando como si toda la montaña se fuera a deshacer. Pedro, reflexivo como siempre, decide que continuar es correr un riesgo innecesario, así que con alguna dificultad vuelve hasta donde estamos Rafa y yo. Descendemos con más pena que gloria el pequeño trecho de arista podrida y ya a salvo hacemos un buen descanso. Nos hemos quedado chafados, ni Bazillac, ni Dedo. Yo propongo sin muchas ganas, el cruzar la brecha y por lo menos hacer el Pico Blanco, pero ahí quedó todo, en una propuesta.

 
Pedro se dispone a comenzar la escalada

Rafa, asegurando
 
Tal como sabíamos, llegamos al primer clavo

Y aquí se acaba la historia

Descendemos a terreno más noble

Descanso bajo la pared del Bazillac

Las vistas son de lo más



Descendemos de nuevo por el mismo itinerario, en dirección hacia el camino de la Brecha, donde una horda de montañeros baja y sube hacia el paso. Madre mía, cuánta gente!!! Ya en la ruta normal, enseguida alcanzamos el refugio. Unas cervezas con limón, curiosamente marca San Miguel, y unas tortitas, mientras disfrutamos de algo de sombra junto a la pared del edificio, mirando hacia la pared del Pico Serradets nos hacen olvidar de momento el fiasco sufrido. Continuamos el descenso por el abigarrado camino hacia el Puerto de Bujaruelo. Allí, un último descansillo, antes de alcanzar el collado y parquin de Tentes. Casi 30 grados, y estamos 2200 mts. Vaya calorazo. El viaje de vuelta, dentro de lo largo que es, se hizo ameno. Aún nos detuvimos a tomar algo en el coll de Soulor.

Abandonamos el Bazillac
 

Circo de Gavarnie
 
Collado de Serradets

Bajo la pared N. del Taillón, hacia el Coll de Boucharo

Cerca del coll de Boucharo. A la izquierda se adivina el Coll de Tentes
 

Habíamos preparado esta ascensión con ilusión, conscientes de que teníamos poca información, pero aún así teníamos un croquis y todas las esperanzas de hacer esta montaña, pero la roca, por lo menos en la parte inferior de la pared estaba en malísimas condiciones. Se deshacía. A la semana siguiente de este intento, coincidimos en el Balneario de Panticosa, después de ascender la vía Mowgli, con Julio Benedé, de Sendero Límite; le comentamos nuestra experiencia y nos dijo que con esta sequía que estamos padeciendo, ha desaparecido la humedad que suele tener la arenilla que sirve de argamasa a las rocas y produce un efecto desintegrador de éstas. Y este personaje, de montaña sabe un rato

En fin, a día de hoy, Pedro todavía está dando vueltas al tema; dice que quizá, después de asegurar en el clavo hubiera tenido que descender y bordear el pequeño riñón por la izquierda, pero todo esto ahora ya no sirva, aunque, conociendo a nuestro amiguito, es posible que algún día volvamos. Nunca se sabe.

 

23-24 Julio 2026. Pedro, Rafa, Enrique


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