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Bazillac. Nos dirigimos al extremo derecho de la montaña
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Bazillac,esta montaña de aspecto inexpugnable que, aunque pueda parecer extraño y no creo que me equivoque si afirmo que la mayoría de los centenares de personas que cruzan cada año la Brecha de Roland sepan de su existencia. El hecho de que le falten 24 mts para la cifra mágica, y estando situada entre montañas archiconocidas como el Casco o el Taillón, le han llevado al ostracismo. La prueba es que apenas hay unas pocas entradas en internet. Tan solo el Espolón Clos, vía de alta dificultad para alcanzar la cima desde la brecha, es conocida. Pero como dice Pedro, los buenos hacen mucho y escriben poco. Hubo un tiempo que esta cumbre se llamó Cima entre Brechas, pero posteriormente recibió el nombre de Pointe Bazillac, en honor a Jean Bazillac, que junto a Celestin Passet hicieron la primera ascensión en 1887.
Las excursiones con base en Gavarnie tienen algo de exótico. No en vano, las 5 h. de coche desde casa te podrían trasladar a muchos cientos de kilómetros, aunque tan solo estés a un paso de distancia del Parque Nacional de Ordesa. Pasar la noche en Gavarnie ya merece la pena. Una cena en la terraza de un restaurante con vistas a los Astazus y la cascada del circo ya hace olvidar las penurias del viaje.
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| Gavarnie |
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Atardecer en el circo de Gavarnie
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Son las 6,30 de la mañana y ya estamos en el collado de Tentes, donde dejamos el coche. Unos minutos después iniciamos la marcha hacia el cercano puerto de Bujaruelo. Llevamos las mochilas con 10 kg de peso que en la primera arrancada crees que no vas a poder ni andar unos metros, pero luego…, pues no queda más remedio. Cuerdas, material de escalada, piolet, crampones. Menos mal que estamos hablando de que el desnivel previsto será de 700 mts.
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Hacia el Puerto de Bujaruelo
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A nuestra izquierda, Taillón y Gabietous. Enseguida pasaremos por debajo de ellos, y los tendremos a nuestra derecha
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Llegamos al Coll de Boucharo, como lo llaman los franceses, y girando 180 grados nos dirigimos en ligera subida bajo las cumbres de Gabietous y Taillón que ya reciben los primeros rayos de sol. Al este, el astro rey ha salido por encima del Pimené y ya empieza a calentar. Nos vamos acercando a la vertiente O del pico de Serradets, pero antes hemos de cruzar el torrente que baja del glaciar del Taillón.
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Collado de Bujaruelo. El Sol aparece por detrás del Pimené. Vallèe de Pouey Aspe
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Ya por la vertiente norte...
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...bajo el Taillón y Gabietou
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Al fondo, collado de Serradets, pero antes aún habremos de cruzar el torrente
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Buscando los pasos más sencillos pasamos al otro lado, y una fuerte subida nos deja en el collado de Serradets junto al renovado refugio. Mucha gente en torno al edificio. Sin detenernos, tomamos la senda hacia la Brecha, que discurre por una morrena gris y polvorienta. La subida sería monótona si no fuera por las magníficas vistas hacia el circo de Gavarnie.
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El casi desaparecido glaciar del Taillón
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Ya avistamos el refugio y las cumbres del circo
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Rebasado el refugio ascendemos por la morrena hacia la Brecha
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Vista atrás. Refugio y pico de Serradets
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Al llegar a un gran rellano, previo a la última subida hacia la brecha, nos desviamos al oeste bajo la enorme pared norte del Bazillac. Algún hito indica la ruta, que no tiene más misterio que ir hacia una arista que cae al norte de nuestra montaña y que en todo momento es visible. Cruzamos algún nevero de poca inclinación sin que haga falta sacar el material de nieve. Alcanzamos la pequeña arista y damos vista hacia el glaciar (o lo que queda) del Taillón. Muy cerca, tras el Bazillac, el Dedo de la Falsa Brecha, que también pensamos ascender más tarde.
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Abandonamos la ruta de la Brecha...
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...y vamos hacia la derecha, bajo la muralla del Bazillac
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Atrás queda la brecha
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Llegando a la arista que se desprende hacia el norte. Ya vemos por donde hay que trepar
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Estupendo mirador hacia el Dedo y Taillón
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Hasta ahora el terreno ha sido bueno, pero ya en la pequeña arista vemos que ha cambiado. Gravilla gris patinosa que no inspira nada bueno. Nos equipamos para la escalada y ascendemos por la pequeña arista hacia la pared. Un paso algo estrecho hacia la pared nos hace sudar, ya que todo bajo nuestros pies se mueve. Tan solo hemos visto una reseña de la ascensión; son dos largos, que suman unos 70 m. Estamos a 2910 m.
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Remontamos la arista hacia la pared
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Ya estamos al pie del Bazillac
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Pedro inicia la escalada hacia un lugar en el que sabemos hay un clavo. Rafa asegura, y yo, fotos. Ya vemos que la progresión de Pedro es penosa, tirando todo lo que pisa. El terreno, muy malo. Aún así llega al primer clavo, que según nos dice, no le ofrece ninguna confianza. Es un clavo muy antiguo y herrumbroso. Las piedras siguen rodando como si toda la montaña se fuera a deshacer. Pedro, reflexivo como siempre, decide que continuar es correr un riesgo innecesario, así que con alguna dificultad vuelve hasta donde estamos Rafa y yo. Descendemos con más pena que gloria el pequeño trecho de arista podrida y ya a salvo hacemos un buen descanso. Nos hemos quedado chafados, ni Bazillac, ni Dedo. Yo propongo sin muchas ganas, el cruzar la brecha y por lo menos hacer el Pico Blanco, pero ahí quedó todo, en una propuesta.
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Pedro se dispone a comenzar la escalada
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Rafa, asegurando
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Tal como sabíamos, llegamos al primer clavo
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Y aquí se acaba la historia
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Descendemos a terreno más noble
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Descanso bajo la pared del Bazillac
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Las vistas son de lo más
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Descendemos
de nuevo por el mismo itinerario, en dirección hacia el camino de la
Brecha, donde una horda de montañeros baja y sube hacia el paso. Madre
mía, cuánta gente!!! Ya en la ruta normal, enseguida alcanzamos el
refugio. Unas cervezas con limón, curiosamente marca San Miguel, y unas
tortitas, mientras disfrutamos de algo de sombra junto a la pared del
edificio, mirando hacia la pared del Pico Serradets nos hacen olvidar de
momento el fiasco sufrido. Continuamos el descenso por el abigarrado
camino hacia el Puerto de Bujaruelo. Allí, un último descansillo, antes
de alcanzar el collado y parquin de Tentes. Casi 30 grados, y estamos
2200 mts. Vaya calorazo. El viaje de vuelta, dentro de lo largo que es,
se hizo ameno. Aún nos detuvimos a tomar algo en el coll de Soulor.
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Abandonamos el Bazillac
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Circo de Gavarnie
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Collado de Serradets
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Bajo la pared N. del Taillón, hacia el Coll de Boucharo
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Cerca del coll de Boucharo. A la izquierda se adivina el Coll de Tentes
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Habíamos
preparado esta ascensión con ilusión, conscientes de que teníamos poca
información, pero aún así teníamos un croquis y todas las esperanzas de
hacer esta montaña, pero la roca, por lo menos en la parte inferior de
la pared estaba en malísimas condiciones. Se deshacía. A la semana
siguiente de este intento, coincidimos en el Balneario de Panticosa,
después de ascender la vía Mowgli, con Julio Benedé, de Sendero Límite;
le comentamos nuestra experiencia y nos dijo que con esta sequía que
estamos padeciendo, ha desaparecido la humedad que suele tener la
arenilla que sirve de argamasa a las rocas y produce un efecto
desintegrador de éstas. Y este personaje, de montaña sabe un rato
En fin, a día de hoy, Pedro todavía está dando vueltas al tema; dice que quizá, después de asegurar en el clavo hubiera tenido que descender y bordear el pequeño riñón por la izquierda, pero todo esto ahora ya no sirva, aunque, conociendo a nuestro amiguito, es posible que algún día volvamos. Nunca se sabe.
23-24 Julio 2026. Pedro, Rafa, Enrique