Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2026-07-27

Dec de Lhurs (2176 mts)

 

Dec de Lhurs. Ambiente de tormenta

La semana pasada estuvimos Pedro y yo en la Mesa de Tres Reyes. Desde allí, al este, sobre un mar de nubes salían algunas bonitas cumbres. En un momento dado la niebla dejó entrever un lago y una pequeña cabaña. Fue algo fugaz porque rápidamente se volvió a esfumar. Al llegar a casa comprobé en los mapas que el lago era el lac de Lhurs, y la montaña que estaba a su derecha, el Dec de Lhurs. Recordé que Rafa había estado en ese lago el último otoño, así que teniendo que preparar una salida para el miércoles, a Rafa le pareció una idea estupenda. 

En el centro de la foto, Dec de Lhurs, desde Table de Trois Rois (2 Julio 2026)

Para llegar hasta allí, tras pasar el túnel de Somport, recorremos la Gave de Aspe, hasta el desvío de Lescún, llegando por fin al parquin de Anapia, punto de salida para la ruta. Comenzamos a caminar (1000 mts) por una pista que enseguida se introduce en un bonito bosque. Esamos en plena ola de calor, y aunque vamos protegidos del sol por los árboles, el bosque guarda cierta humedad y vamos sudando a chorros. El itinerario no tiene ningún problema, siempre siguiendo la senda (marcas amarillas). En algún claro damos vista hacia el sur hacia la zona fronteriza, reconociendo los picos que cierran el ibón de Acherito, y muy cerca La Chourique, que ascendimos el año pasado. 

Vista hacia el Sur. Pico Lariste y los Pics de la Chourique, protegiendo al norte el ibón de Acherito

Dec de Lhurs y Billare

Seguimos por el bosque, cruzando algún lecho pedregoso y pronto ya salimos a terreno despejado. Al fondo tenemos ya la conocida imagen de la Table de Trois Rois, impresionante en esta vertiente. 

Bosque de hayas

Algún claro del bosque nos deja ver nuestra montaña

En el centro de la imagen, Le Table des Trois Rois

Unas últimas revueltas nos dejan ya en la orilla del Lac, que realmente nos decepciona, muy bajo nivel y además el agua tiene un color verdoso radiactivo que no apetece ni acercarse. Algún pequeño riachuelo desemboca en el lago, por lo que pensamos que a la vuelta podemos coger algo de agua, que siempre tranquiliza en días tórridos como este. Al fondo, una pequeña cabaña pastoril, y más atrás la icónica imagen de la Table. 


Lac de Lhurs


Pene de Lhurs y Pene Blanque. En primer plana Cabaña de Claveranne

Rodeamos el lago y sin acercarnos a la caseta, vamos ganando altura por la ladera en dirección al collado que tenemos al S. Hacemos un pequeño descanso a la sombra de un gran bloque y continuamos, enlazando ya con el camino que habíamos abandonado hace un rato. La traza es muy buena y asciende cómodamente por praderíos. A la izquierda ya vemos nuestra montaña. El sendero llega hasta el cordal, donde damos vista al valle de Ansabère. 

Rodeamos el lago por el oeste

Ya tenemos la perspectiva de la ascensión al Dec de Lhurs

Hacia la divisoria

Vista hacia el circo de Ansabère

Ahora se trata de seguir el cordal herboso, que poco a poco se va estrechando dejando unas laderas de hierba increíblemente empinadas a ambos lados. Aquí es difícil caer, pero si lo haces es posible que bajes hasta abajo como en esa carrera que hacen en Gran Bretaña en la que se trata de alcanzar un queso que rueda sin control hacia abajo. En fin, mejor no pensar. El terreno, en la cercanía de la cumbre, se abre al mismo tiempo que la hierba deja paso a un caos rocoso no excesivamente complicado. Llegando a la cima, se ponen las manos un par de veces. 



Entramos en zona de bloques, ya muy cerca de la cima


Llegando

En la cumbre nos encontramos a un francés solitario que enseguida entabla conversación con nosotros. Comemos alguna cosa, sacamos fotos, el paisaje se lo merece. Ansabére, Acherito y Table de Trois Rois al oeste. Al norte, Anie y Billare. Al fondo, oeste, las grandes cimas del Pirineo Central, aunque bastante alejadas. Las nubes, como estaba previsto, empiezan a crecer, por lo que decidimos irnos para abajo. Gaetan, que así se llama el francés, también. 

Cima. 2176 mts

Vista hacia el Anie

Vista hacia Mallo de Acherito y Ansabère

Así que los tres desandamos la arista herbosa, donde nos cruzamos dos chicas que aún van para arriba, y a las que advertimos que la tormenta no tardará. El descenso se hace ameno, Rafa desempolvando su francés, Gaetan animado, parece que tenía gana de compañía y yo, pues interviniendo en alguna ocasión con más pena que gloria.

Valle de Ansabère

Mallo de Acherito, Agujas de Ansabère y Petrechema

Table des Trois Rois y Pene Blanque

Descendiendo hacia el valle

Vista atrás hacia el Dec de Lhurs


Ahora sí que nos acercamos a la Cabaña de Claveranne, deseando que haya alguna fuente. Enseguida llegamos y un cartel nos anuncia bebidas frescas, pero la cabaña está cerrada; seguramente el pastor está junto a un rebaño que pasta unos cientos de metros más allá. De todas formas, da igual, el ruidillo de un chorrito de agua que viene de una manguera y que cae en una pequeña poza es suficiente para nosotros. Llenamos cantimplora y saciamos nuestra sed mientras comemos algo junto a la edificación. 

Cabaña de Claveranne

Qué vistas tiene la cabaña

Desde la cabaña, hacia Dec de Lhurs

Los truenos nos hacen salir del relax y comenzamos a descender hacia el parquin. Vamos charlando, con la tranquilidad de que aunque la tormenta descargue, ya estaremos en el bosque alejados de las crestas. Casi sin darnos cuenta llegamos al parquin, al tiempo que comienza a llover con fuerza. Nos metemos en el coche, incluido Gaetan, que tiene el coche en el parquin inferior. Allí nos despedimos de él en medio de un chaparrón. Tras pasar el túnel de Somport, paramos en Villanúa para comer y beber algo. Una muy buena elección, la del Dec de Lhurs, una gran sorpresa. Un bosque precioso, un lago, y unas vistas increíbles.

Seguimos descendiendo


Terreno kárstico

Al fondo, entre nubarrones, el Midi d'Ossau

Por cierto, siempre, después de la excursión nos traemos algunos deberes a casa; teníamos la intriga del nombre de la montaña, que incluso Gaetan no nos supo decir. Y es que aquí se habla un dialecto, el gascón, aunque el nombre mezcla Gascón, Bearnés y Vasco. En resumen, Pico afilado situado sobre el circo, donde se arrastran desprendimientos. Eso quiere decir Dec de Lhurs.

Track

8 Julio 2026. Rafa, Enrique



2026-07-13

Mesa de los Tres Reyes (2444 mts). Table de Trois Rois (2421 mts)

Llegando a la cima de la Mesa (2444 mts)

La Mesa de los Tres Reyes..., solo el nombre ya te traslada al medievo. Todas las montañas merecen ser ascendidas por el simple hecho de ser eso, montañas; pero hay otras que son especiales, por sus formas, por sus dificultades, y algunas por su nombre. Este es el caso, y quizás por eso, mi amigo Pedro ha hecho un largo viaje hasta el Pirineo Occidental. Teníamos la posibilidad de pernoctar en el refugio de Linza, pero optamos por algo más tranquilo en la población de Hecho; que ya tenemos una edad. La estancia en el hotelito fue perfecta. Después de una tranquila noche, partimos hacia Linza por carretera, llegando 50 minutos después. Sobre las 7h partimos por el camino balizado hacia el Collado de Linza. El itinerario discurre por el GRT. GR quieres decir Gran Recorrido, pero GRT??, pues Gran Recorrido Transfronterizo, según internet. Las montañas del Pirineo Occidental son muy bonitas, generalmente calizas blancas que se elevan sobre tupidos bosques y extensos praderíos; una perfecta combinación verdi-blanca. Y así discurre nuestro primer tramo, entre prados, ganando altura, casi 600 mts., hasta el collado de Linza, donde ya avistamos La Mesa. Durante este ascenso hemos visto ya algunos iconos de la zona como Sobarcal, Mallo Acherito, y Chinebral. 

Todavía no nos da el sol. Hacia el E. en el centro, Mallo de Acherito

Abajo queda la cabaña de Linza. Al fondo, derecha, Ezkaurre

Mallo de Acherito y Chinebral de Gamueta

Collado de Linza. Avistamos Budogia y la Mesa de los Tres Reyes

Dejamos a la derecha la ruta a Petrechema y continuamos en leve descenso hasta la Hoya de La Solana, donde abandonamos el GRT que lleva al Portillo de Larra. Atravesamos una zona de karst en ascenso antes de perder unos 40 mts que nos depositan en un valle paralelo a la cresta de Budogia, que tenemos enfrente. Cuando planificamos está ascensión se nos ocurrió que podíamos acceder a la cresta de Budogia y recorrerla hasta La Mesa, pero el viento sopla con bastante fuerza, por lo que decidimos seguir la ruta normal. 

Descendemos hacia la Hoya de la Solana, y abandonamos la ruta a Petrechema, al fondo


Hoya de la Solana. Abandonamos el GRT y continuamos a la derecha

Ascendemos unos metros por zona de karst

Atrás queda la extensa Hoya de la Solana

Acaba el Karst y descendemos al pequeño valle bajo el Budogia

Continuamos por el vallecito en dirección E. Conforme ganamos altura aparece el roquedo y nos vamos guiando por los hitos. Así seguimos, siempre bajo los Budogias, hasta que la ruta gira definitivamente a la izquierda para acometer la subida final, aunque nosotros efectuamos un flanqueo de La Mesa por el sur, accediendo al collado de La Table, y de allí a esta cima que se encuentra completamente en Francia. 

Siempre, al este, bajo la cresta de Budogia

Atrás quedó el Karst

La vista sobre las Agujas de Ansabère es espectacular

Delante de nosotros, la Mesa de Tres Reyes y la Table

Ahora, mucho más cerca. Flanquearemos la Mesa por la derecha para salir al collado de la Table

Flanqueando hacia la Table

Llegando a la cima de la Table (2421 mts)

Atrás queda la Mesa de los Tres Reyes, que ascenderemos después

La Table, aparentemente es un rellano al este de La Mesa, pero con una imponente muralla que cae en picado sobre el cirque de Lescún. Espectacular vista hacia Ansabere. En medio de un fuerte vendaval nos dirigimos hacia la Mesa. Pedro se ha estudiado concienzudamente el itinerario, menos mal. Al llegar a la pared buscamos a la derecha un canalón que tras una corta trepada nos deja en la cima de la Mesa de los Tres Reyes. 

El Pic Anie, el más alto de la zona

Cirque de Lescún. Billare y Dec de Lhurs

Ahora iremos hacia la Mesa. Atacaremos una canal que sale de la zona terrosa encima del nevero

Bordeando la Mesa en dirección a la canal

Ahí vamos


Salimos de la canal. Al fondo ha quedado la Table de Trois Rois, enteramente en Francia

Llegando a la cima

Hay gente, aunque no excesiva. Tiramos unas fotos y nos vamos para abajo antes de que lo haga el vendaval. Descendemos hasta el collado de separación con Budogia y al abrigo del viento hacemos una pausa para comer. Desde aquí vemos a la gente subir y bajar, incluso charlamos con una simpática sevillana. Esta montaña trasciende lo puramente regional. 

Pene Blanque, en primer término, y detrás, Billare

Los amiguitos del cole

Agujas de Ansabère, entre la niebla

Desde la Mesa hacia la Table

Descendemos hacia el collado previo al Budogia

Desde el collado observamos el trasiego de montañeros que suben y bajan

Ya por terreno conocido regresamos hacia Linza, aunque aún hicimos una parada en la Hoya de La Solana, donde además de echar un bocado, Pedro me instruye para como estirar lumbares en la hierba; y es que estas excursiones tan relajantes dan pie para todo. El resto del camino, muy agradable, sacando fotos a las flores y disfrutando del paisaje. En Linza, la clásica hidratación y de vuelta a casa.


Hacia el collado de Linza. Al fondo izda. Petrechema

Desde collado de Linza. Budogia, Mesa y Table de los tres reyes. A la derecha, Petrechema

Valle de Petrechema. Al fondo, Peña Ezkaurre

Pico de Maz, o Txamantxoia

Track

La ascensión a La Mesa no es poca cosa; sus 1300 mts de desnivel en casi 18 km es un buen filtro, pero el terreno es muy bueno y se deja hacer. La visita a la cumbre francesa de La Table es un plus, y la ascensión, desde ella hasta la Mesa, otro. Así que felices y contentos, aunque nos quedan muchas dudas de que los tres Reyes se hubieran reunido en semejante lugar.

9 Julio 2026. Pedro y Enrique

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