Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2016-04-18

Pic des Moines - Pico de los Monjes (2349 mts)

En la estrecha cima de los Monjes con el Midi d'Ossau al fondo
Apenas comenzada la Primavera, el invierno se resiste a desaparecer. Este año las nieves y las heladas comenzaron tarde, sin prisas. Hoy, a deshora, aparece un frente que cubrirá gradualmente todo el Pirineo de Oeste a Este. Nos gusta el invierno. Nos resistimos también a que se vaya.
Las previsiones para Astún son cielos cubiertos y nevadas a partir del mediodía, pero nos da tiempo para una ascensión rápida al Pic des Moines, pico de los Monjes para las gentes de la vertiente sur, una montaña situada justo pasada la frontera que curiosamente lanza una proa hacia Francia elevándose 50 mts por encima de su antecima fronteriza, esa línea pintada en los mapas que, luego en la montaña, no se ve por ningún sitio.
Salimos temprano de la estación de esquí de Astún. La nieve está tan dura que dejamos las raquetas en el coche, pero cargamos con piolet y crampones. Cruzamos una zona de rompealudes encaminandonos hacia el Ibón de Escalar, más o menos por donde nos parece porque la nieve cubre y desdibuja los relieves. Al poco tendremos que poner crampones para atravesar las laderas del Barranco de Escalar, muy inclinadas.
Pronto comienzan las panorámicas. Enfrente la Raca con su línea de telesillas. Detrás asoman Anayet, Vértice y Picos de Canal Roya
El día es desapacible, mucho viento que acentúa el frío intenso y arrastra las nubes que amenazan con engullirnos si tardamos más de la cuenta.
Pero nos gusta el invierno y tenemos que seguir, la nieve está muy dura y se deja caminar muy bien. El frente viene del Oeste
y aún no ha cubierto el macizo del Aspe, que se estira para aprovechar los últimos rayos del sol.
Mucha nieve, debajo del Pico Belonseiche, el ibón de Escalar totalmente helado. Tanta nieve amontonada por el viento que ni siquiera se aprecia la blanca superficie lisa característica de los ibones en invierno.
Vamos camino del Col de los Monjes, seguimos trazas y huellas, a ratos marcamos las nuestras porque la nieve deja subir por cualquier sitio, todo es uniforme. A nuestra espalda los picos de la Muralla de Borau, un marco incomparable.
Avanzamos en silencio, sólo se oye el viento y el crujir de los crampones en la capa helada de la nieve.
Abajo a la derecha puede intuirse donde estará cubierto el Ibón de Escalar. Dejamos la luz a nuestra espalda y vamos hacia el telón de fondo blanco grisáceo que confunde la línea nieve-cielo. 
Ganamos altura, modesta altura, y los paisajes aparecen pausadamente, En primer plano la cresta, herbosa en verano, que sale del Col de Somport y forma las cimas de Arnousse, Benou, Belonseiche y Punta del Escalar.
Llegamos al Col de los Monjes donde todas las miradas confluyen en el Midí d'Ossau.
De allí seguimos al col de Benou, ya al pie de la arista cimera al Pico de los Monjes pequeño pero altivo. 
La arista, en su inicio está conformada por una cresta suave sin grandes pendientes a los lados.
Panorámica de la Vallée d'Aspe y cumbres de Zuriza
Y la cresta suave se yergue los pocos metros que forman la pirámide cimera
Algunas rocas que defienden su identidad han conseguido expulsar la nieve, pero el invierno, que nunca entendió de individualidades, las ha recubierto con una capa de hielo; el piolet ayuda a superarlas con seguridad.
Pronto llegamos a la cima, cada vez más frío, cada vez más viento, ningún confort para echar un bocado. Tampoco hay mucho sitio para protegerse del viento, hacemos nuestra propia versión del "Llegué, ví, vencí" por el de "llegamos, vemos, bajamos".
Cima del Pico de los Monjes
Anayet, Escarra, Pala de Ip, Collarada, Moleta
Algunos montañeros aparecen como puntos minusculos por el col de Benou
Picos de Ayous
A pesar del frío, seguimos haciendo fotos, Quique llega a una gran seta de nieve donde me espera
A mí no me queda más remedio que bajar porque la cima, que sí entiende de individualidades, hoy no quiere tener a nadie.
Hemos salido  muy pronto, otros raquetistas o esquiadores se han lanzado a aprovechar lo poco que ofrezca este día que acabará muy pronto.
Nos detenemos a ver la ladera por la que hemos subido, al rato nos cruzamos con dos mujeres que siguen nuestros pasos. Breve saludo en la arista, información sobre la nieve y cada uno a su lugar.
Hace unos minutos, esas dos figuras seríamos nosotros
De vuelta al Col des Moines, un esquiador nos hace esta foto frente a nuestro querido Midí
A partir de ese momento, bajamos rápidamente consiguiendo llegar al coche cuando empieza a nevar más arriba y llover más abajo, No paramos hasta Villanúa donde conseguimos encontrar el lugar resguardado del viento para echar un bocado.  Estamos inventando el "Gastro-Trekk".

3 Abril 2016. Quique, Rafa

2016-04-05

Fubillons (2437 mts)


Montaña de Barbarisa, en la vertiente Este del Valle de Gistain
El Fubillons es una montaña que se encuentra al oeste de Gistaín, en la divisoria de Aguas de los ríos Cinca y Cinqueta, y justo al sur de la mole de Punta Suelza (2973 mts). Es lo que se suele denominar una montaña anodina, sus laderas son cuestas de vacas y su altura es modesta si lo comparamos con las cimas vecinas, pero sin embargo tiene unas vistas envidiables, y si la nieve cubre sus laderas tenemos la combinación perfecta para convertir su ascensión en una gratificante excursión.
Lugar ideal para iniciarse en el esquí, o como en nuestro caso para disfrutar de una raquetada hasta la cima, sin flanqueos, subida noble como ninguna. Eso sí, debido a su modesta altura y su orientación SE, la nieve desaparece pronto, así que habrá que aprovechar después de una buena nevada.
Una pista de 1,5 km que parte de la entrada de Gistain nos lleva hasta el aparcamiento de Cruz de Puyadase, un merendero colgado sobre el valle del Cinqueta. Desde aquí, y hacia el NO apreciamos toda la ruta que estamos a punto de comenzar. Mucha menos nieve de la que imagínabamos, pero aún así cogemos las raquetas, a excepción de Josan, siempre fiel a sus principios. Comenzamos a caminar por la pista que gira a la izquierda tomando dirección O. La primera parte de la ascensión discurre por un tupido bosque que guarda algún resto de nieve debido a su orientación norte.
Después de media hora de marcha salimos a una zona de bancales donde se ve un numeroso grupo de bordas, La Poma. En tiempos estas construcciones tenían los tejados de hierba, también de losas, aunque en la actualidad casi todas están reparadas con tejados de uralita, pero por lo menos ahí siguen, como testigos de una época pasada en la que las labores agrícolas y ganaderas eran comunales.
Bordas de la Poma
Al fondo ya vemos el Fubillons


A nuestra espalda los Picos del Sein
 Aunque al principio parecía que no había mucha nieve, ésta aparece entre 1900 y 2000 mts. y ya es continua hasta arriba. Nos ponemos las raquetas, echamos un bocado y continuamos siempre hacia el NO. No tenemos muy claro cual es la cima de esta extensa montaña y divisamos una loma coronada por un inmenso hito. Decidimos ir hacia allí, al tiempo que la pendiente empieza a acrecentarse. 
Peña Montañesa y Punta Llerga
Abajo los prados de La Poma. Detrás Sierra de Chía y macizo de Cotiella

La subida a la loma del gran hito se nos hace algo dura. Al llegar arriba vemos al otro lado una gran pantalla repetidor. Ahora vemos clara la continuación hacia el norte. Un pequeño collado nos separa de lo que parece la cota más alta. De momento el cielo permanece azul, aunque la previsión es que conforme avance la jornada el tiempo irá empeorando. 
Subiendo hacia el gran hito
Aparecen los gigantes, Espadas y Posets.
Rafa, Marta, Enrique, Carli, Josan
Carli en plena faena. Detrás pantalla y collado de Piedra Blanca, acceso a la Pista de Cruz de Guardia
Rafa, Josan, Fernán. Detrás Fubillons Este
Enrique y Carli. Al fondo macizo de Cotiella

Casi sin darnos cuenta estamos en la larga loma cimera que conduce a lo que creemos es el punto más elevado, y como siempre está en la parte más lejana. Alcanzamos una pequeña depresión en la extensísima planicie superior de Fubillons. Rafa va en primer lugar al extremo oriental pensando que es la cima más alta, pero al llegar vemos que es considerablemente más alta la punta occidental. No hay duda, estamos en el Fubillons Este. Al norte tenemos el collado de Pardinas que separa nuestra montaña de la Punta Suelza, ya completamente tapada, y es que el tiempo ha ido empeorando rápidamente. En el collado un grupo de esquiadores son las únicas personas que veremos en toda la jornada, aunque cerca del collado de la Cruz de Guardia hemos visto en la lejanía una moto de nieve. 
Rafa
Rafa llegando a la cima oriental (2380 mts)
Marta también llega. El cielo cada vez más negro
Vemos a nuestra espalda la verdadera cima del Fubillons
Zoom a tope hacia el norte.
Marta y Enrique
 La vista desde la cima oriental es magnífica. Descubrimos hacia el norte el macizo de los Culfredas y muy muy lejos reconocemos el de Gourgs Blancs. Debajo nuestro el valle de Verdemené se precipita hacia el Cinqueta. Abandonamos la cima en dirección a la verdadera cumbre, aunque está más lejos de lo que parece. Bufff.

Por fin llegamos a la cima occidental (2437 mts). La nubosidad ha aumentado mucho, por lo que no nos aporta muchas novedades. Pensábamos ver la Suelza, pero nada. Lo que si que vemos son las paredes características del valle de Pineta, y muy cerca el Maristá con su salvaje cara norte. El viento sopla fuerte y hace un frío que pela. Vaya cambio!!!
Fubillons O. (2437 mts). Este sí
Rafa nos preparó esta original pose con el disparador automático
Maristá y paredes de Pineta
Comenzamos a descender. Ahora al llegar a la depresión entre las dos cimas bajamos directamente hacia las bordas que vemos abajo, sin pasar por el gran hito. 
Fernán y Enrique. Al fondo macizo de Cotiella
Cara N. del Maristá (2419 mts)
Josan perseguido por las nubes
Algún rayo de sol nos deja imágenes sorprendentes
Suave descenso. Yerri, collado de Sahún y Sierra de Chía.
Hacia Cotiella. Se adivina la cubeta de la Basa de la Mora
 En un abrir y cerrar de ojos llegamos a la zona de las bordas. Ahora, más relajados que en la subida observamos con detenimiento las construcciones, todas en muy buen estado. Se nota que están cuidadas. Vemos también un Mosal (construcción de piedra de forma rectangular donde se introducían a las ovejas para su ordeño). Elegimos la pared de una de estas bordas para guarecernos del viento y comer algo. 

Y poco más, los prados, el bosque, y de nuevo el merendero.
 Desde Cruz de Puyadase. La Poma, la loma del gran hito, y a la derecha la ladera de Fubillons oriental
Aún nos quedaba la cerveza final en Plan, en Casa Ruche. Después Marta y yo hacia Benasque. Los demás a Zaragoza. Un poco más de nieve no hubiera venido mal, pero aún así muy recomendable. Una montaña "amable", vistas increíbles, y hasta la borrasca le dio un punto a las fotos.

26 Marzo 2016. Marta, Josan, Rafa, Fernán, Carli y Enrique
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