Es fácil recordar datos cuantitativos como nombres de picos, altitudes, desniveles, orientaciones, acotaciones geográficas, coordenadas GPS, grados de dificultad en diferentes escalas ... nos sobran mediciones y este blog es sólo para guardar pequeños detalles que sirvan para pulsar el nodo neuronal que dispara en nuestro cerebro evocaciones, recuerdos, sensaciones, sugerencias y demás impresiones cualitativas

2011-01-19

Pico dero Berde (2295 mts)

Llegando a la cima del Pico dero Berde

El Pico dero Berde es una modesta cima de 2295 m. que se encuentra situado al SO de Panticosa, a caballo entre la estación de esquí al O. y el valle de la Ripera al E. Posee un gran atractivo: su panorámica de 360ºsobre las cimas emblemáticas del valle de Tena.
16 Enero 2011. Partimos del parquin de la estación de esquí por el PR Hu-95 en dirección E. Caminamos a través de un bosque de robles junto al Bolática. No hace frío, aunque toda la excursión va a transcurrir por la vertiente norte. Cruzamos el barranco y llegamos a una zona de panares (antiguas terrazas de cultivo comunal) donde vemos un refugio y una antigua cabaña de pastores. El Pico de las Escuelas se eleva ante nosotros. Cruzamos un cauce pedregoso y abandonamos el sendero, ascendiendo decididamente por una ladera herbosa bastante empinada en dirección a nuestra cima, la cual tenemos a la vista practicamente desde el comienzo. Vamos Fernán y yo; Rafa nos ha dejado huérfamos aquejado de una gripe o "pasmo", como dice él. Lo sentimos de veras; esta vez no tomaremos café.
La Partacua

Zoom

Pico de las Escuellas

Hacia el este destaca el Pico de Ferreras

La pendiente se va haciendo inhumana. Por fin llegamos a una especie de valle suspendido formado entre Pico Faceras y Pico dero Berde. Estamos a 1800 m, y es aquí donde comienza la nieve. La lluvia del puente de Reyes creó una línea de nieve ininterrumpida a partir de esta cota, y el espesor es considerable.
Descansamos un poco, ponemos crampones, y para arriba, hacia el sur. La nieve está más blanda de lo que es deseable, aunque tenemos suerte y encontramos una huella de raquetas que seguimos. Esta traza es de descenso, por lo que no es muy cómoda, pero peor es nada. Nosotros hemos visto que la nieve está alta y hemos dejado las raquetas en el coche. Ganamos altura y a nuestro alrededor divisamos todo un rosario de cimas. Nos sorprende sobre todo la visión de las cimas del Balneario, vistas desde una perspectiva poco corriente. La cara sur del Argualas, Garmo Negro, con la aguja de Pondiellos, los Picos del Infierno con su canal sur, que yo pensaba que sólo se veía desde Pondiellos, incluso la Grande Fache y los Picos de Marcadau. 
Pico dero Berde



Zoom hacia Punta Escarra y Pala de Ip

Al fondo, posiblemente Baldairan

Pico Faceras

Estamos ya en la loma que da acceso a la cima, y que se encuentra bastante al sur. En cuestión de minutos alcanzamos la cumbre. La visión de la desconocida vertiente norte de Tendeñera es sobrecogedora. Enfrente a nosotros se encuentra la brecha E. de Sabocos, pico que hice hace años con Rafa y Pedro. Fue un mes de noviembre, y había bastante nieve. Subimos por la pista de Hoz de Jaca. ¡¡Qué recuerdos!! Un poco más a la izquierda, la temible y oscura cara norte de Peña Forato, con su pared de 700 m. surcada por corredores imposibles. ¡Da miedo verlo tan cerca! Hacia el O. la siempre estética Telera, al E. el collado de Tendeñera deja entrever el macizo de las Tres Sorores. Al norte de este collado los casi desconocidos y lejanísimos picos de Mallarruego, Escuelas, Ferreras, y por detrás de ellos la mole del Vignemale. 
La cima ya está cercana

Ultimo esfuerzo. Izquierda, Batanes. Derecha, Vignemale


Hacia el sur, la cresta Sabocos-Tendeñera. Impresionante

Mandilar, en primer término. Detrás, Partacua

Panticosa y Valle de Tena. Al fondo Midi d'Ossau

Sabocos, y su ibón congelado

Cresta hacia Tendeñera

No disponemos de mucho tiempo, no queremos coincidir con el retorno de los esquiadores, así que comenzamos a descender por la loma Norte. Aquí la nieve es considerablemente más dura que por el valle suspendido. Avanzamos rápidamente con los crampones. Llegamos a la cota 1900, fin de la nieve, pero como la ladera de hierba es tan empinada, seguimos con los pinchos puestos hasta el pequeño refugio situado a 1600 m. Es la primera vez que desciendo con crampones por hierba, pero la sensación es de seguridad total.
Estamos en los panares, junto al antiguo abrigo de pastores, testigo mudo de otros tiempos. De nuevo el río Bolática, el bosque de robles, y al fondo el bullicio de la estación. Ya estamos en el parquin.
Descendiendo

Panares

Abrigo pastoril




Ha sido un día espléndido. Un pico impresionante, no por su modesta altitud, pero sí por sus vistas únicas. Soledad total a unos centenares de metros de uno de los lugares más turísticos del valle de Tena. Esto no tiene precio. Sólo ha faltado el café. Rafa, nos lo debes.
Enero 2011. Fernán, Enrique

2010-12-26

Castillo Mayor (2020 mts)

La reseña de Quique
Castillo Mayor (2020 m) es una montaña que vista desde el Sur, viniendo de Ainsa, prácticamente pasa desapercibida ya que se solapa con el cordal que partiendo de las Tres Sorores avanza hacia el Este hasta perderse en el valle del Cinca. Es un sinclinal colgado con altas murallas. 
SestralesCastillo Mayor por el SurDesde el pueblo de Tella se le ve imponente. La previsión meteorológica indicaba mucho frío y vientos fuertes del norte, por lo que decidimos acercarnos hasta Puértolas para ascender el Castillo Mayor, ya que pensamos que su modesta altura y su orientación sur suavizarán algo las condiciones adversas. Durante el viaje de ida, la temperatura alcanza los 8º bajo cero, pero hay inversión térmica y conforme ganamos altura supera por poco los cero grados.
Comenzamos pasado Puértolas, justo donde se separan las carreteras de Bestué y Escuain. El sendero toma dirección norte hacia las paredes sur de Castillo Mayor. Ascendemos suavemente por este camino flanqueado por hermosos tapiales de flysch calcáreo.
El bosquecillo de boj estrangula el sendero
Nos adentramos por la espesura
Nos introducimos en un tupido bosque de bojes, quejigos y algunos pinos rojos al tiempo que giramos hacia el oeste, yendo ahora paralelos a la muralla. El camino va ganando altura, divisando ya delante de nosotros una escotadura que nos permitirá franquear la pared. Al sur, en la lejanía brillan sorprendentemente el Cinca y los embalses de Mediano y El Grado.
Valle del Cinca, embalses de Mediano y El Grado
El bosque se queda atrás, y después de un pequeño prado inclinado giramos al norte, ascendiendo entre pequeños bojes y erizones. La subida se hace monótona, hasta que por fin alcanzamos la parte alta de la escotadura que nos deja a la vista la ladera Oeste del Pico y un curioso valle nevado que va de Este a Oeste. Hacemos un pequeño descanso y continuamos por la hondonada hacia el Este con intención de alcanzar la cresta. Atrás queda una ruinosa cabaña y unas curiosas dolinas, una de las cuales está llena de agua helada.

Dolina heladaAvanzamos rápidamente por buena nieve hasta llegar a la cresta Este, donde torcemos ya decididamente hacia la cima, al Norte. El paisaje cambia radicalmente. El terreno karstico hace que la marcha sea muy lenta y penosa. La nieve oculta las numerosas simas y grietas.
Paisajes kársticos

Hay que prestar mucha atención a los pasos

Cada paso encierra una sorpresa

Debemos ir con mucho cuidado, ya que es fácil sufrir un percance. Rafa, como un guía sorteando grietas en un glaciar, se desenvuelve de maravilla. Nosotros simplemente tenemos que seguir sus huellas. Aún así nos cuesta bastante llegar al pilón indicador de Vértice Geodésico (2020 m).

Cima a la vistaFernán en la última cresta

Carli se recorta sobre Punta LLerga
Contínuo sube y baja


Ya vemos el vértice geodésicoQuique ya llegaLa vista es inmensa, sobre todo al norte, desde Telera, pasando por Tendeñera, Taillón, Casco, Tres Sorores, Tres Marías, Montinier, Suelza, Cotiella, Posets, etc. Debajo de nosotros, en picado, vemos los pueblos de Revilla y Escuain. En este último ya se ha puesto el sol, y son las dos de la tarde. ¡Qué largo se tenía que hacer el invierno en estos lares! Un poco más al norte de estos caseríos vemos la cicatriz de la casi desconocida Garganta de Escuain y el circo de Gurrundué.

Macizo de Monte Perdido

Peña Montañesa

Vertiginosa vista de la garganta de Escuaín

Las paredes Norte frente a Ordesa y Tendeñera
El viento no ha hecho acto de presencia, aunque en las cercanas cumbres vemos jirones de nieve polvo indicativos de que sopla con fuerza. Aún así la temperatura es baja, por lo que hacemos las fotos de rigor y comenzamos el descenso directo a la hondonada. Rafa sigue primero. ¡Qué maravilla! Tan sólo tenemos que seguir sus huellas y saltar las trampas en las que va cayendo.
Rafa abriendo el descenso

Descendiendo
En media hora estamos en el curioso valle. Comemos algo, tomamos café, y ya que estamos en Navidad, unos chupitos de orujo de hierbas con hielo picado (del país). Aprovechamos para telefonear a Pedro, nuestro querido “maestro”, que casualmente está trabajando.
Hace fresco, hay que seguir descendiendo. Lo hacemos rápidamente por el mismo itinerario de subida.
Chupito navideño, tampoco faltó el café
Casi sin darnos cuenta estamos en la parte final del camino, a tramos empedrado y perfectamente balizado por los tapiales. Es curioso pensar en cómo los habitantes mimaban estos senderos. Este tan sólo lleva a los prados del valle situado al sur del pico, y a la ruinosa cabaña. Sin duda eran otros tiempos.
... y final
Llegamos al coche a las 17,30 h, cuando ya este pobre sol del solsticio de invierno apura sus últimos rayos. Preciosa zona, sobre todo la parte superior con su inmenso karst. Con nieve, algo delicada, ya que quedan ocultas la multitud de oquedades, grietas y lapiaces propias de este terreno. Las vistas, inmensas.
Diciembre 2010 (Clásica San Esteban). Fernán, Carli, Rafa, Enrique

2010-12-13

Surcos en la nieve

No busquéis el camino en los otros,
en un lugar lejano;
el camino está bajo nuestros pies.

Ahora viajo solo…
Pero puede encontrarlo en todas partes;
ciertamente, él es ahora yo,
pero ahora yo no soy él.

Así también, cuando encuentro lo que encuentro,
Puedo obtener la verdadera libertad.

 Tozan Ryokai, undécimo patriarca Zen (807-869)

2010-11-28

Puertos de Bielsa, Aiguillette (2516 mts), Forqueta (2532 mts) y Marioules (2562 mts)



Cabaña de pastores
La noética es una rama de la física quántica que estudia la interacción de la mente humana con la materia física, hecho que empíricamente siempre se ha sugerido pero que ahora se puede teorizar, cuantificar y caracterizar. Buena prueba de ello es subir al Puerto Viejo de Bielsa, o Puerto Biello de l’Agulleta, y comprobar cómo se percibe la tensión etérea y sutil que permanece desde la primavera de 1938, cuando los seis mil civiles y combatientes de la 43º división, abandonaron la famosa Bolsa de Bielsa en plena guerra civil, atravesando por este collado al valle francés de Aure.
Sendero al puerto viejo
Este mes de Noviembre han comenzado las nevadas demasiado pronto, la meteo predice unas pocas horas de tiempo estable y nos disponemos a caminar esta ruta histórica del exilio aragonés.
Ascenso final al Puerto Viejo, al pie del pico homónimo
El recorrido comienza en la boca Sur del túnel de Bielsa-Aragnouet, a 1600 mts, túnel que no se construyó hasta 1976, por tanto, en rigor, deberíamos comenzar nuestro recorrido en el mismo pueblo de Bielsa, a 1023 mts. Sin embargo, dado que el túnel está cerrado por obras y acentúa la soledad y aislamiento del valle, no nos importa ir en coche hasta la misma boca Sur, para tomar el sendero PR HU-182 que, perfectamente señalizado, asciende entre los bosque de pino negro a la vista de un espectacular salto de agua a presión, proveniente de un pequeño ibón y que recibe el sonoro nombre de Chorro de la Pinarra.
Cordal con los picos Aiguillette, Forqueta y Marioules

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Placas conmemorativas




Superadas las fuertes pendientes iniciales, el camino sigue el curso del torrente y llega a un pequeño refugio de pastores. Ya tenemos a la vista, lejana pero sin grandes dificultades, la cresta fronteriza por terreno amplio de pastizales. Un poco más adelante nos encontramos a la izquierda con un desvío al Puerto de la Forqueta, que no debemos seguir. 
Garita fronteriza

Con paso cadente, afloran la presencia y angustia de los que nos precedieron en aquella primavera tardía de Junio del 38 en ordenada retirada, dejando atrás un vacío lleno de humo mientras caminaban hacia otro vacío absoluto, como troncos cortados que la corriente arrastra lejos de sus raíces. 
El horizonte lo cierra la muralla de Barroude: Munia, Barrosa, Gerbats, Géla.
Cuando llegamos al famoso collado, a 2378 mts, encontramos una placa conmemorativa y unos poemas, dentro de una garita. El panorama lo preside, al Oeste, el Pico de Barrosa, en nuestro cordal, y más atrás, la muralla de Barroude, destacando el Pico Gerbats. Al Este, seguimos la fácil cresta, aunque muy inestable con esta nieve temprana, atravesando los picos Aiguillette (2516 mts), Forqueta (2532 mts) y Marioules (2562 mts) hasta llegar al Puerto de la Forqueta. La cresta continúa por los picos Bataillance y Salcorz, recordando cuando hace dos inviernos ascendimos a la cota Oeste del Bataillance por la vertiente Norte. Más al Oeste, los picos Garlitz y Aret. Al Sur, el panorama lo cierra la gigantesca Punta Suelza.
 
Puntas Suelza y Fulsa
El descenso a Francia por el Puerto de la Forqueta parece, con nieve, más fácil que desde el Puerto Viejo, no comprendo porque los exiliados no prefirieron éste.
El café típico, aunque faltó el vino de nueces
De nuevo por el sendero PR, regresamos hasta la bifurcación cerca de la cabaña de pastores, recuperando el itinerario inicial. Los obreros ya terminan su turno y cierran las obras del túnel. Bajamos a tomar café a Bielsa, con intención de visitar el Museo de la Bolsa de Bielsa ubicado en su ayuntamiento renacentista, pero está cerrado, como cerrado está todo el pueblo. Nos sorprende la soledad de sus calles, no hay nadie, todo está sumido en un recogimiento ancestral. En la plaza del ayuntamiento, el único bar abierto está animado con ritmos chirriantes de salsa por tres trabajadores colombianos, versión moderna de las Brigadas Internacionales, soportados estoicamente por la joven camarera. Un final paradójico para nuestro recorrido histórico.
Ibon de Pinarra ya helado: hasta el verano que viene ...


Noviembre 2010. Fernán, Quique, Rafa.
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